Los socialistas ante las elecciones y contra la abstención en 1893
Los socialistas volvieron a presentarse en las segundas elecciones generales con sufragio universal, las que se celebraron el 5 de marzo de 1893.
Los socialistas volvieron a presentarse en las segundas elecciones generales con sufragio universal, las que se celebraron el 5 de marzo de 1893.
En 1953 dos mujeres accedieron al Gobierno de Dinamarca. En esta pieza recordamos este hecho.
El 1 de febrero de 1891 se celebraron las primeras elecciones con sufragio universal después de la reforma promovida por los liberales de Sagasta y el PSOE se presentó a las mismas. Este artículo versa sobre el mensaje que el Comité Nacional del Partido Socialista dirigió a los trabajadores en vísperas de estos comicios, donde se resumía su programa, y se insistía mucho en presentar a los republicanos como enemigos de clase. Dicho manifiesto se firmó el 22 de enero, y se publicó en El Socialista el día 30 de enero.
En la primavera de 1923, el secretario de Trabajo de la Administración norteamericana de Warren G. Harding, y que luego repitió, a la muerte del presidente, en la de Calvin Coolidge, ambas republicanas, James J. Davis, hioz unas declaraciones en contra de las largas jornadas de trabajo. Es interesante recordar dicha opinión porque la Administración Harding rompió, en gran medida, con el tradicional programa de los republicanos (Roosevelt y Taft), así como por el de los demócratas de Wilson, basados en el proteccionismo y los impuestos altos, por otra política no intervencionista y poco social, además de ser desarrollar muchas trabas hacia la inmigración.
Los socialistas se convirtieron en una pieza clave en la llegada de la Segunda República, aunque en el proceso previo se reeditaran entre ellos los anteriores recelos hacia los republicanos y ya no tanto por la consideración de su carácter burgués, como por la constatación de sus divisiones y rencillas internas. En todo caso, fueron protagonistas del cambio los ministros Francisco Largo Caballero, Indalecio Prieto y Fernando de los Ríos, con profundos cambios sociolaborales, económicos y educativos. En este sentido, es muy destacable la labor de Largo al frente del Ministerio de Trabajo con una importante batería legal a favor del trabajo en distintos ámbitos. Por su parte, Julián Besteiro pasaría a presidir el Congreso de los Diputados, después de que el PSOE fuera el partido más votado en las elecciones de fines de junio de 1931 a Cortes Constituyentes. En el debate constitucional sería fundamental la labor de los diputados socialistas, como Luis Jiménez de Asúa, entre otros, y que imprimieron a la Constitución de 1931 un marcado carácter social, en el primer diseño de un futuro Estado del Bienestar.
La Historia del PSOE es un poco la Historia de la España del último siglo y medio y no como testigo sino como protagonista por su presencia constante en plantear alternativas, en asumir responsabilidades en distintos momentos, así como por mantener la llama del progreso en los momentos de persecución, clandestinidad y exilio. No se puede entender nuestro país sin el concurso de los socialistas y las socialistas, ni tampoco nuestra Comunidad de Madrid, incluyendo sus ciudades y pueblos, sin la impronta dejada por su trabajo cerca de la ciudadanía, como parte integrante de la misma.
En otra ocasión nos hemos detenido en el análisis que hizo el Gobierno francés sobre las influencias positivas de la reforma de la jornada de ocho horas en los inicios de la época de entreguerras. Queremos seguir insistiendo sobre el asunto y también en Francia, a través de la investigación que partió del ministro de Trabajo, Monsieur Peyronnet, acerca de si el alcoholismo había decrecido o no entre la clase obrera del país vecino.
Tanto el feminismo como el cooperativismo femenino internacionales siempre se preocuparon más allá de sus objetivos específicos, y entre estas preocupaciones estuvo como principal la de la causa de la paz, especialmente en el período de entreguerras.
El diputado socialista Andrés Saborit se interesó por la situación de los emigrantes españoles en el Congreso de los Diputados en el mes de junio de 1923.
Luis Arenal Martín fue un socialista de la localidad zamorana de Coreses y alcalde de dicha localidad en dos ocasiones en tiempos de la Segunda República. Fue víctima de una saca en la Prisión de Zamora. Luis Arenal Martín nació en Coreses, provincia de Zamora, en 1893.
En varias ocasiones los socialistas de Granada se quejaron del proceder administrativo del gobernador de la provincia en relación con la autorización de actos públicos de propaganda política o sindical. Para ello habían acudido al ministro de la gobernación.
El año 1953 fue clave para la pervivencia del franquismo, como es bien sabido, gracias al espaldarazo diplomático que supusieron el Concordato con la Santa Sede y, sobre todo, por los acuerdos hispano-norteamericanos. La Dictadura salía de su ostracismo internacional, y Franco podía pensar que tenía asegurado su poder.
El debate sobre el colonialismo en la Segunda Internacional no sólo se planteó sobre la disyuntiva entre explotación y misión civilizadora, sino que presenta otra dimensión, relacionada con quiénes debían ser los protagonistas de la lucha emancipadora.
Entre las propuestas para el primero de mayo de 1927 delos socialistas estaba la de que debía emprenderse una política de repoblación forestal en los montes españoles.
De sobra es conocida la importancia que el socialismo dio a la política, a la necesidad de participar, de que los trabajadores se incorporasen a las tareas públicas a través de las elecciones para las instituciones representativas, tanto como votantes, como para ser elegidos. El poder transformador de la política de la realidad ha sido una seña de identidad del socialismo.
Hemos encontrado una breve referencia a la emancipación de la mujer en la Turquía a finales de los años veinte desde la visión socialdemócrata alemana, constituyendo un documento que nos parece interesante publicar.
En el verano de 1931 llegaron a España tres jóvenes, pero ya muy activos, socialistas argentinos, Alfredo López, Rene M. Stordeur y Antonio Gallo en una delegación para conocer la nueva realidad española, que tanto impacto había provocado en su país y en el Partido Socialista argentino.
Periódicamente nos acercamos a la labor de Andrés Saborit en la defensa de los trabajadores tanto como concejal madrileño como diputado nacional. Venimos comprobado la infinidad de gestiones realizadas en el Ayuntamiento de Madrid y en el Congreso de los Diputados y ante distintos Gobiernos para tramitar denuncias de sociedades obreras, y para defender la causa de trabajadores y trabajadoras a lo largo de su extensa vida de servicio como representante socialista.
En la primavera del año 1929 se planteó un conflicto en la obra denominada, “La Madrileña”, en Córdoba ,en relación con el trabajo extraordinario y su remuneración.
En este breve apunte nos acercamos a las reclamaciones que la Sociedad General de Obreros Pintores “El Lazo” de Valladolid realizó a la patronal en la primavera de 1923, y que nos interesan para seguir profundizando en las necesidades de los trabajadores, además de conocer la realidad laboral y salarial de esta época histórica.
El Gobierno del radical Herriot, con apoyo parlamentario socialista, nació de la victoria electoral de mayo de 1924. En Conferencia Internacional del Trabajo del mes siguiente, el ministro francés Godard, realizó un balance y análisis de la jornada laboral de ocho horas en su país. Este artículo recupera dicho balance.
El 11 y el 25 de mayo de 1924 tuvieron lugar las decimoterceras elecciones generales de la Tercera República Francesa, con una participación del 84%, y que otorgaron la victoria a la izquierda, a través del conocido como Cartel de las Izquierdas, y que hemos estudiado en estas mismas páginas en una serie sobre la historia política francesa del período de entreguerras.
Aunque España no entró en el conflicto, la Primera Guerra Mundial tuvo una honda repercusión en todos los ámbitos, en la política, acentuando la crisis de la Monarquía de Alfonso XIII, en la economía generando inmensos beneficios a las empresas por las exportaciones a costa de una inflación galopante, y sociales, porque la carestía repercutió directamente en las clases menos favorecidas, con una acentuación de la movilización del movimiento obrero.
En la primavera de 1929 se dio un debate periodístico entre el político radical francés Herriot y el socialista belga Vandervelde en La Depêche, periódico de Tolouse, que apareció durante la guerra franco-prusiana. En 1887, Jaurès fue uno de sus más destacados redactores, y también escribió en sus páginas Clemenceau. El periódico se destacaría en la defensa de Dreyfus. El periódico fue atacado por la Iglesia por su vinculación con la izquierda.
En El Obrero hemos dedicado mucha atención a uno de los líderes más destacados, a la vez que polémicos, de la historia del laborismo británico. Regresamos al mismo sobre sus reflexiones sobre la relación del socialismo con la libertad para seguir profundizando en el mismo y en los planteamientos ideológicos del socialismo.