Contra el gobierno “comunista” o las denominaciones interesadas
Desde que Sánchez fue investido la última vez y también desde que Trump recuperó el poder estamos asistiendo a un uso disparatado de las denominaciones ideológicas y políticas.
Desde que Sánchez fue investido la última vez y también desde que Trump recuperó el poder estamos asistiendo a un uso disparatado de las denominaciones ideológicas y políticas.
En los últimos tiempos hemos visto como se azuza en las redes y en algunos medios una serie de mensajes sobre el supuesto privilegio que disfrutan los jubilados con sus pensiones. La última andanada ha venido del adalid del neoliberalismo español, el señor Rivera, al considerar que hay salarios más bajos que muchas pensiones y eso era inaceptable.
Los personajes en la Historia son complejos. No estamos descubriendo nada con esta afirmación, pero queríamos empezar así este apunte de opinión para plantear que conviene siempre poner distancia sobre los mismos, aunque es complicado si aún viven, aunque ya no tengan protagonismo decisivo en el devenir de los acontecimientos.
A propósito de la polémica sobre el absentismo laboral planteada por la patronal y luego tergiversada por la derecha clásica española aparece una noticia que, entre tantas urgencias, parece que puede pasar desapercibida, pero que es de capital importancia.
A. P. Randolph nació en 1889 en Crescent City (Florida). Su padre era un ministro metodista. Randolph se trasladó a vivir en 1911 a Harlem, en Nueva York. Tres años despúes cofundó "Messenger", una revista crítica que trataba temas sociales, eminentemente raciales y económicos.
Insertamos un enlace de la Fundació Rafael Campalans donde se recoge un texto de Joan Reventós i Carner (1927-2004) en el que explica qué es el socialismo:
Una de las mayores preocupaciones que me asaltan y como docente es el crecimiento de expresiones, actitudes, acciones y sentimientos de odio en las aulas.
El señor Feijóo es muy trabajador y viajero, dos virtudes indudables para un político y, en realidad, para cualquiera. El problema es si realmente trabaja y viaja a favor del Partido Popular o para otra formación a su derecha.
Solamente una minoría, una élite puede gobernar según las ideas fascistas, porque se parte del postulado de la desigualdad de los hombres, frente al postulado del liberalismo y de la democracia que establece la igualdad. Así pues, se rechaza de plano el concepto de democracia, ya que ésta reconoce los mismos derechos a todos los ciudadanos. Las elecciones son consideradas por Mussolini una "falacia democrática". El número no puede gobernar un estado.
¿Qué es un estado de excepción? Se trata de una situación de anomalía en la vida general de un estado, y en virtud de la cual, se suspenden algunos o todos los derechos y libertades ciudadanas. En las democracias los parlamentos tienen una clara intervención en las declaraciones de estados de excepción, bien sea porque la Constitución declare que sea precisa la aprobación de una ley para llevarlo a cabo, bien porque, aunque fuera competencia del ejecutivo, se necesite la aprobación parlamentaria. En una palabra, lo que se pretende es que no sea una decisión arbitraria, sino sujeta a la ley, además de limitada en el tiempo que dure la situación extrema. Nuestra Constitución da muchas garantías sobre la suspensión de derechos en un estado de excepción o de sitio, según establece el artículo 55, así como en los casos de suspensión de derechos individuales a personas en relación con investigaciones correspondientes a la actuación de bandas armadas o elementos terroristas, necesitándose una ley orgánica que lo regule (aquí hubo, en su día cierta polémica sobre si la ley antiterrorista conculcaba o no derechos, pero eso forma parte de la esencia de una democracia, es decir, el que haya distinta forma de ver las cosas).
Si en una pieza anterior reflexionábamos a raíz del antiliberalismo de Mussolini, hoy lo hacemos de
En la línea de ir aportando textos históricos que nos ayuden a la reflexión en nuestro presente nos acercamos en esta ocasión a un texto de Mussolini donde se critica al liberalismo.
Después de reconocerse los derechos hay que garantizarlos, y esta es una cuestión clave del sistema político democrático.
La igualdad ante la ley es un principio fundamental de nuestros sistemas políticos democráticos.
La igualdad ante la ley no sólo es concebida como un derecho, sino también como obligación del ciudadano.
La igualdad es, sin lugar a dudas, la iniciativa estatal con mayor incidencia en la sociedad.
En el otoño del año 1941, Heinrich Himmler ordenó al jefe de policía y de las SS en el distrito de Lublin, Odilo Globocnik, llevar a cabo la denominada “Acción Reinhardt”, es decir, el exterminio de los judíos del Gobierno Central con los medios más rápidos y efectivos de los que habían practicado hasta ahora los Einsatzgruppen, o “grupos de acción”, basados en los fusilamientos.
El medio más eficaz para conseguir que la legislación no actúe contra los derechos consiste en confiar a los propios beneficiarios de los mismos la tarea de elaborar las leyes. Como la participación directa en este proceso legislativo es imposible por razones de número, se establece la representación.
Creemos que este país necesita la articulación de dos izquierdas distintas, pero con voluntad de acuerdo no tanto electoral sino postelectoral.
En Brasil tardó mucho en cuajar un partido socialista. Desde la última década del siglo XIX se sucedieron distintas tentativas que terminaron por frustrarse.
El socialismo es un conjunto de teorías y de prácticas políticas y económicas que está en boca de todos desde hace mucho tiempo, pero que, al final, se ha convertido en un tópico o en un concepto muy tergiversado, impidiendo que se sepa realmente que fue y qué es porque, en principio, no se trataría de una teoría y de una práctica únicas, y eso lo hace más complejo, además de que dicho concepto ha cambiado a lo largo del tiempo. Por fin, estaría, además, el concepto del comunismo para generar aún más problemas.
Al parecer, la extrema derecha ha encontrado un nuevo argumento, o más bien un bulo, para intentar hacernos ver la verdadera causa de la regularización de medio millón de inmigrantes por parte del Gobierno, y que no es otro que el de afirmar que, de ese modo, la izquierda puede hacerse con un granero de votos con el fin de seguir en la Moncloa.
En estos días estamos asistiendo a la valoración de la reina Victoria Eugenia, tanto en el medio audiovisual como en el expositivo con una magna exposición en Madrid. Ciertamente, los españoles saben poco de esta reina que vivió tiempos convulsos y porque ella misma tuvo una vida discreta seguramente por su propio temperamento y porque era consciente del tiempo que le tocó vivir.
En 1889 se celebró el centenario de la Revolución francesa y ese hecho planteó al socialismo si se debía sumarse o no a este hecho, ejemplificado en la toma de la Bastilla el 14 de julio.
A finales de noviembre se ha celebrado en Madrid una Conferencia organizada por Izquierda Socialista sobre problemas y cuestiones fundamentales en nuestro presente y sobre la manera de abordarlos desde la izquierda. Este esfuerzo nos parece muy sugerente porque es necesario repensar muchas cosas desde posicionamientos progresistas en estos momentos de rearme de las posiciones no ya conservadoras, sino puramente reaccionarias y populistas que en todas partes, incluyendo nuestro país, están dando la batalla cultural y están informando determinadas políticas a ambos lados del Atlántico.