Los socialistas ante el modelo conservador según Ossorio y Gallardo

Historia

En pleno fragor del debate constitucional, Ángel Ossorio y Gallardo pronunció una conferencia en octubre de 1931 en el Círculo de la Unión Mercantil sobre la posición conservadora ante la República. Los socialistas se hicieron eco de la misma e incluyeron un comentario muy detallado de lo dicho por el político y abogado en un artículo a dos columnas en la primera página de El Socialista.

 

Debemos recordar que Ossorio representa una de las figuras más destacadas del ámbito conservador del republicanismo español, después de haber participado activamente en la Monarquía de Alfonso XIII”. Había sido un destacado maurista, inclinado hacia las ideas de la democracia cristiana, y que apostó claramente por la Segunda República, a pesar de ser muy crítico con algunas cuestiones, especialmente las relacionadas con la religión.

El interés de este análisis estriba en el respeto que generaba en el socialismo la figura de Ossorio y porque trata de la cuestión de la articulación de una derecha respetuosa con el orden republicano. El inicio del artículo así nos lo hace creer, ya que se afirmaba que el tono del discurso se había mantenido en un perfecto equilibrio y partía de un conocimiento “exacto del instante político por el que atraviesa España”.

Ossorio no abdicaba de sus ideas políticas y religiosas, pero partía de un acatamiento sincero de la República. Ossorio explicó el proceso de llegada del nuevo régimen, al considerar que la Monarquía se había encastillado en una política reaccionaria, provocando que hasta los partidos dinásticos se hubiesen apartado de la misma, poniéndose aquella en brazos de la dictadura que, al fin, precipitaría su caída.

Elogió la labor del parlamento republicano por laborioso, y consideró que, aunque las Cortes constituyentes tenían un carácter revolucionario y reformador, no eran intransigentes, aduciendo que se habían producido “soluciones de concordia” en votaciones de artículos de la Constitución tenidos por radicales.

También aludió a que algunos graves problemas del presente no eran achacables a la República, como era el económico, dada la herencia recibida del régimen anterior. En todo caso, en el artículo de El Socialista se afirmaba que no se compartía lo defendido en esta parte de la conferencia en la que se incidía en lo que Ossorio criticaba del nuevo régimen, pero se valoraba la prudencia y discreción del orador.

Lo que más importaba al diario socialista era la parte central de la conferencia sobre la actitud que a juicio de Ossorio debía adoptar el conservadurismo ante la República. Aceptando la existencia legítima de un gobierno de izquierdas, esta situación exigía que las derechas se concentrasen políticamente, pero no para formar un “partido católico”, por los sentimientos religiosos no podían enarbolarse como “lanzadera de combate”. Tampoco creía que era conveniente enarbolar la bandera del revisionismo constitucional porque eso podía llevar a una “lucha civil”, que creía no desembocaría en un conflicto armado, pero generaría muchísima tensión.

Según los socialistas el deseo de Ossorio y Gallardo era el que se constituyera un sector conservador de la República que controlase sus movimientos y sirviera de contrapeso a posibles extremismos. También valoraban la afirmación del orador sobre la lealtad a la República, a la que había que servir independientemente de la ideología que se tuviera porque era impensable la restauración de lo pasado. Para los socialistas el discurso de Ossorio, cuyo alcance entre los conservadores ya se vería, tenía el valor de presentar “un matiz de modernidad”. Ossorio sería un adversario sincero, que, aunque había declarado que el socialismo había fracasado, también afirmaba lo mismo del capitalismo. Esperaban que si los conservadores se inspiraban en las indicaciones realizadas por Ossorio podrían colaborar para lograr la prosperidad nacional y a que se afianzara la paz pública.

Hemos trabajado con el número 7081 de El Socialista del 20 de octubre de 1931.

Por otro lado, en este mismo medio de El Obrero publicamos, “La decisión del rey según Ossorio y Gallardo el 14 de abril de 1931” (julio de 2020), y donde incluimos una detallada bibliografía sobre este personaje histórico.