Razones para ser socialista: el testimonio de Hildegart
En este nuevo capítulo para ahondar en las razones que hacen que una persona abrace una determinada causa, y en concreto, el socialismo, llegamos a un personaje histórico femenino de trayectoria intensa y final trágico, a Hildegart, a través de la entrevista que a principios de diciembre de 1931 le hizo El Socialista.
Hildegart no consideraba que se había convertido al socialismo según la pregunta del periódico, sino que había nacido en el mismo. En su familia, especialmente la materna, siempre había habido una tendencia marcada en esa línea. Su madre no había militado activamente, pero siempre había sido una socialista por convicción. Tanto la Casa del Pueblo de Madrid, como Pablo Iglesias, habían sido nombres familiares y queridos. Ese determinante ambiente familiar habría, por lo tanto, influido en la decisión de ingresar en las Juventudes Socialistas a los catorce años de edad. Allí cumpliría, como confesaba, una especie de noviciado durante un año, hasta que con quince años solicitó su ingreso en la Agrupación Socialista Madrileña.
Junto a la educación familiar recibida, Hildegart también confesaba que había sido muy importante un sentimiento personal de rebeldía ante toda injusticia, que le produciría disgusto y “vehemente indignación”. Como ve el amable lector en este caso se unía una fuerte influencia del ambiente familiar con su natural predisposición a la rebeldía, como razones para abrazar la causa socialista.
La entrevista se publicó en el número 7121 de El Socialista.
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