La preocupación por la integridad de los socialistas, por parte de Pablo Iglesias
En el Almanaque de El Socialista para el año 1928, se incluyó un breve trabajo de Pablo Iglesias sobre la importancia de los hombres, de la integridad de los que formaban parte del Partido socialista como un valor fundamental no por detrás del de las ideas.
Por mucho que valiesen esas ideas, no podían prosperar en el grado que debieran si sus sostenedores, y principalmente, los líderes (“los que ocupan las primeras filas”) no fuesen enteros, serios y morales. No solamente se hacían adeptos con las doctrinas, sino también con los buenos ejemplos y la recta conducta de los hombres. Para sostener lo ideales socialistas se necesitaban individuos con las condiciones que había expresado, y como, en su opinión, por ser los partidos burgueses españoles los más escasos de esos caracteres, es decir, de hombres íntegros y consecuentes, el Partido Socialista necesitaba que los que trabajaban en el mismo, revelasen esas cualidades. Pablo Iglesias era optimista, porque expresaba que en España el Partido Socialista podía reclutar mucha gente con esas virtudes.
Además, poniendo su confianza en miembros con esas características el Partido no se vería expuesto a perturbaciones si un día desertasen los ambiciosos. Así pues, una lección del viejo líder hace más de noventa años.