Luis de Zulueta y la escuela única (1924)

Historia

Luis de Zulueta publicó en julio de 1924 un artículo en El Socialista sobre la escuela única contraponiendo el caso de la Revolución Rusa con el del Imperio zarista. Queremos glosar el mismo en este apunte.

 

Recordemos que Luis de Zulueta (1878-1964) fue un destacado periodista, intelectual y político republicano, llegando a ser ministro de Estado en la Segunda República.

El pretexto para el artículo había sido que el presidente del Gobierno francés, Herriot, se había declarado partidario de la escuela única, aunque ya hacía tiempo que en el parlamento del país vecino se había presentado un proyecto de ley al respecto.

La escuela única tenía que ver con la relación entre igualdad y educación, o más bien con la lucha por la desigualdad en relación con la educación, una desigualdad no nacida del distinto “talento” o de las diferentes aptitudes de los alumnos, sino por las diferencias sociales. La escuela única pretendería acabar con esta realidad, pero no ahogando las libres iniciativas. No era eso, sino el establecimiento de una enseñanza primaria general “humana” y no de dos enseñanzas primarias, una para ricos, que seguirían estudiando, y otra para los pobres, a los que ya con esa diferencia se les cerraba el camino a etapas superiores. Por eso, había que establecer los mecanismos para que todos los alumnos pudieran pasar a la Secundaria y luego a la Universidad y las Escuelas Superiores, estableciendo un sistema de becas, pensiones y de legislación social. La falta de recursos económicos no podía ser nunca un obstáculo para seguir en el sistema educativo.

Para ilustrar sus afirmaciones aludía a dos ejemplos históricos, los que brindaban la Revolución Francesa y el Imperio zarista. Recordaba cómo Condorcet pidió en la Asamblea Legislativa de 1792 que debía permitirse el desarrollo en toda su extensión de los talentos que cada uno hubiera recibido de la naturaleza, por lo que había que establecer una igualdad de hecho, que era la que daba una verdadera realidad a la igualdad política reconocida por la ley. Por su parte, aportaba, un texto (circular) del Ministerio de Instrucción Pública del Imperio zarista en tiempos e Nicolás I donde se afirmaba que cada día se observaban más alumnos de condición humilde que llegaban a la Universidad, pero para los cuales la cultura superior era inútil o un lujo superfluo, y además tampoco eso sería beneficioso para el Estado. Por eso había que aumentar el precio de los estudios con el fin de poner un freno a esta situación, al “inmoderado deseo de instrucción que se observa en los jóvenes.” Dos modelos, pues.

El artículo se publicó en el número del 12 de julio de 1924 de El Socialista.