La denuncia socialista en relación con el descanso de las tripulaciones (1924)
Desde las páginas de El Socialista se realizó una denuncia en octubre de 1924 acerca del incumplimiento de la legislación sobre descanso de las tripulaciones marítimas, y que firmaba desde Barcelona, Joan Rusell.
Al parecer, las empresas navieras, según la denuncia, se movían por un “egoísmo exagerado”, no sintiendo más preocupación que llenar los navíos de pasaje y de carga. El problema se encontraba en el centro de los barcos. No era un lugar adecuado para los pasajeros porque se asfixiarían de calor, y por la misma manera no se podía llenar de mercancías que, por ese calor, se estropearían. Eso ocurría porque en ese espacio del buque estaban las salas de máquinas y las calderas. De ese modo, las empresas decidían colocar allí los dormitorios de las tripulaciones. Además, eran espacios muy reducidos.
La Ley de Sanidad marítima tenía establecidas unas medidas para el espacio de cada persona, además de la obligación de instalar ventiladores para airear debidamente los departamentos. Pero nada de esto se cumplía y las autoridades no se preocupaban de inspeccionar los buques para comprobar si se cumplía la legislación en esta materia. En las travesías por zonas cálidas, la tripulación tenía que dormir sobre las cubiertas de tercera, pero estas cubiertas no estaban muy limpias y sí llenas de insectos, en una atmósfera de fuertes olores y hacinamiento de personas y animales. El artículo exigía inspecciones sobre esta situación porque no se estaría exagerando.
Hemos trabajado con el número del 14 de octubre de 1924 de El Socialista.