Cinocéfalo

Historia

Cinocéfalo es un término que se aplicaría a personajes mitológicos basados en seres reales, como el babuino sagrado de Egipto con la cara de perro, y hasta deidades egipcias como Anubis.

 

En el cristianismo ortodoxo pueden aparecer representaciones de San Cristóbal con cabeza de perro. Al parecer, un coloso con cabeza de perro había sido capturado en combate por parte de los romanos en las campañas de Marmárica, al oeste de Egipto, en la actual Libia, en tiempos de Diocleciano. El coloso fue obligado a enrolarse en las legiones, aunque luego sería traslado a Antioquía, en donde el obispo Pedro lo bautizó, sufriendo, por fin, martirio en el 308 d.C. Algún autor, como Richard Blythe, en su libro de Bestias salvajes, contaba historias de hombres con cara de perro que vivían en los bosques. Podrían ser lémures.

El cinocéfalo tendría un cuerpo semejante al hombre con cabeza de perro y así aparece en los jeroglíficos egipcios. Este pueblo lo empleaba como símbolo del sol y la luna a causa de la relación que se había observado con estos astros. Contaba la fábula que el cinocéfalo descubrió a Isis el cuerpo de Osiris cuando estaba buscándolo, y de ahí nacería el símbolo reseñado. También aparecería como jeroglífico de Mercurio o Hermes secretario, inventando la escritura y la ciencia (en el jeroglífico aparecería con un junco o rollo de papel) y del Mercurio filosófico (en el jeroglífico aparecería con el caduceo, con la flor de loto o con algún emblema acuático).

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