El jesuita Antonio Vicent y el catolicismo social

Historia

Antonio Vicent Dolz (1837-1912) fue un personaje destacado en la historia del catolicismo social en España.

 

Desde 1861 era jesuita, marchándose de España a raíz de la Revolución de 1868. Regresó con la Restauración en 1875, y puso en marcha los Círculos Católicos Obreros, que había visto en Francia.

En el año 1893 publicó su obra más importante sobre el socialismo y el anarquismo, en relación con la encíclica Rerum Novarum del papa León XIII, el documento fundamental sobre el catolicismo social. El padre Vicent defendía, como otros católicos sociales, una especie de tercera vía entre el socialismo y el liberalismo, a través del corporativismo gremial. En su obra definió la corporación gremial como una asociación compuesta por los patronos y los trabajadores de un mismo oficio, y encargada de la defensa de los intereses de todos, así como del bienestar moral y material de sus componentes. Sin lugar a dudas, estas ideas de corporativismo se verán luego en la organización nacional corporativa de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera.

En todo caso, Antonio Vicent evolucionó en su pensamiento, ya que llegó a cuestionarse el modelo gremial que había defendido planteando otro a través de la creación de sindicatos obreros que, aunque fueran católicos, no fueron del agrado de la jerarquía eclesiástica. Seguiremos con este personaje en alguna futura entrega para profundizar sobre los gremios y luego el cambio en sindicatos, dada su importancia.

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