Las tejedoras de Manresa en huelga (1897)
En Manresa, a finales el invierno de 1897, los fabricantes Serra y Bertrand quisieron obligar a sus obreras a hacer cuatro telares, en vez de los dos que antes tenía cada una a su cargo, rebajándoles, además, la mitad el precio de la mano de obra.
Como ese trabajo no se podía resistir, las obreras tejedoras se negaron a hacerlo. Dicha resistencia obligó a los patronos a ceder un poco, y en vez de intentar obligar a cada obrera para que cuidase de cuatro telares, propusieron que fueran tres, pero manteniendo la rebaja salarial. Además, avisaron a las tejedoras que si no lo aceptaban serían despedidas. Pero las obreras no se amilanaron, considerando que las condiciones propuestas eran inaceptables. Por eso, recogieron sus herramientas y abandonaron la fábrica. Este hecho motivó el apoyo de las Sociedades de Carpinteros y Albañiles. Nombraron una comisión formada por diez individuos, cinco por Sociedad, con el fin de asociar a las trabajadoras, ayudarlas y aconsejarlas. Para ello, convocaron una asamblea.
El Socialista elogió esta lucha y este asesoramiento en el número del día 12 de marzo de 1897.