Intransigencia patronal y jornal en Logroño para un día festivo (1926)
La concesión por parte de la patronal de días festivos podría ser considerada desde nuestra óptica como un hecho favorable para los trabajadores pero conviene entender que en el pasado este tipo de concesiones no se debían a un interés filantrópico de algunos empresarios sino que se hacía para ahorrarse el jornal de ese día, ya que, si no existía en el contrato nada estipulado al respecto, no se abonaba.
Eso ocurrió en el invierno de 1926 en Logroño en una imprenta, la que sacaba el Heraldo de la Rioja. Al parecer, el dueño decretó un día festivo y no se pagó el salario de ese día. Los tipógrafos reclamaron el jornal porque esa decisión había partido exclusivamente del empresario. No se trataba de mucho dinero pero al no trabajar se vieron privados de una remuneración sin que ellos hubieran decidido nada.
La Sociedad de Tipógrafos envió un oficio al patrón para que se reconociese el derecho a cobrar el día en litigio y pidiendo hora para entrevistarse con él. Pero la contestación fue negativa y, al parecer, con malos modos. Esa respuesta, considerada por los tipógrafos como soberbia, podría ocasionar que surgiera un conflicto laboral. En todo caso, nuestro interés era reflejar esta cuestión de los días festivos decididos arbitrariamente por la patronal y su repercusión salarial.
Hemos trabajado con el número del primero de febrero de 1926 de El Socialista.