Comaposada contra la guerra en el primero de mayo de 1918
El destacado socialista catalán Josep Comaposada reflexionó en el primero de mayo de 1918 sobre la guerra, unos meses antes de que terminara la Gran Guerra.
El propio Comaposada se lamentaba de que mientras persistía la “mundial tragedia” cada vez que se acercaba el primero de mayo, le inducía a “nuevas y tristes reflexiones”. El día la fraternidad de los pueblos por encima de las fronteras llegaba mientras millones de seres humanos se destrozaban y se mutilaban en los campos de batalla. Era mejor que fuera un sueño o una pesadilla, pero era la verdad, la realidad. Pero quería ser optimista y afirmaba que no desconfiaba del porvenir. Horrible era la guerra y hasta sus más ardientes partidarios habrían de sentir un invencible horror hacia ella. Y esa debía ser, en medio de tanto desastre, la única ventaja que la guerra proporcionaría al mundo, el que todos los seres humanos, sin distinción de clase, sexo o edad terminen de sentir en lo sucesivo un invencible horror hacia la guerra. Entonces se podría festejar el primero de mayo, como una fiesta de la paz.
Los deseos de Comaposada, como bien sabemos, no se cumplieron; es más no tardaron en verse rotos, en medio de otros fervores guerreros.
Hemos trabajado con el número del primero de mayo de 1918 de El Socialista.
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