La socialización de las cosas y la civilización en Fernando de los Ríos
Fernando de los Río aportó un razonamiento sobre el problema de la socialización de los medios de producción y la civilización o la sociedad que nos parece sumamente sugerente. En este sentido, hemos consultado el texto de una conferencia que dio sobre el sentido histórico del socialismo en Bilbao en el verano de 1921, y que se publicó en El Socialista en su número del 3 de agosto de ese año.
Así pues, la marcha de la civilización habría llegado a un punto en el que se socializaba el respeto a la conciencia y también el derecho, llamando a todo el mundo a colaborar en general, pero, cuando se trataba de socializar las cosas, es decir, cuando se hablaba de economía, cuando se trataba de los medios de producción y de la propia producción, el tema de la socialización se detenía. Esta era una cuestión que estaba candente desde 1848, imaginamos que aludiendo a la fecha en la que se dio el Manifiesto Comunista de Marx y Engels. Las civilizaciones no se atrevieron desde entonces a socializar las cosas. Y ahí aparecía el principal problema del socialismo porque su objetivo era socializar las cosas para seguir con la marcha hacia la humanización de las cosas, hacia el progreso de la civilización. El socialismo recogía, como heredero, el respeto a todas las ideas y matices, pero constituían su problema las ideas y proyectos para destruir a quienes deseaban anteponer su provecho personal al general. El problema, en realidad, del socialismo, era el método para realizar ese proceso de socialización.
Por supuesto, Fernando de los Ríos tenía su proyecto que en esa misma conferencia plasmó, pero por ahora nos quedamos con esta más que sugerente idea del gran intelectual socialista que fue y que tenía que ver con el hecho de que la civilización no había dado el paso para socializar en economía frente a los avances en otros campos en este sentido, además de reconocer en el socialismo su importancia para hacerlo en favor de la civilización.
Sin duda, pronto abordaremos esa cuestión de la táctica. Como siempre, materiales históricos para reflexionar.