Las cualidades esenciales de un político para Indalecio Prieto
En una entrevista que se realizó a Indalecio Prieto por parte del Heraldo de Madrid en el verano de 1928, es decir, en plena Dictadura de Primo de Rivera, y que versó, especialmente sobre la actividad literaria de los políticos, también explicó lo que debían ser las cualidades esenciales de un político. Ese el objeto de esta pieza.
Para Prieto el político que mereciera el nombre de tal debía ajustarse a las realidades del momento, en una afirmación harto pragmática, a nuestro juicio. Eso no quería decir que las ideologías (“doctrinas” en su contestación) no fueran necesarias e importantes, porque serían como el “norte” de su actuación, pero Prieto considera que no eran inalterables, siendo modificadas por las circunstancias históricas, los fenómenos económicos, etc. Una excesiva rigidez doctrinal podría impedir en determinadas circunstancias, precisamente, del desarrollo de las ideas, de la ideología. Por eso, defendía al político como un hombre de realidades. Pero, además, un político debía poseer un incansable espíritu de sacrificio, además de un “arraigado sentimiento de la dignidad personal”.
Esta entrevista fue reproducida por El Socialista en su número del 3 de agosto de 1928.