Las dificultades de la prensa obrera portuguesa en 1920
En los años posteriores a la finalización de la Gran Guerra se vivió una profunda crisis económica que afectó a todos los ámbitos. La prensa obrera pasó un mal momento, y prueba de ello fue el caso portugués, no siendo el único. El Socialista se hacía cargo de esta situación en el verano de 1920 con el caso concreto del periódico luso A Batalha.
El periódico español era consciente de que toda la prensa sufría el evidente encarecimiento del papel, pero el mismo no afectaba a toda la prensa por igual. Los periódicos “burgueses” podían hacer frente a esta subida porque contaban con más recursos, así como sus propietarios, pero eso no ocurría con los periódicos obreros porque dicha prensa contaba nada más que con sus propios recursos. En esos días, en una editorial de A Batalha se trataba el problema, y los socialistas españoles lo querían compartir con los lectores españoles. En el artículo se hablaba de que el periódico se vendía al precio de cinco centavos, y perdía mucho dinero al día publicando durante la semana cuatro números de cuatro páginas y tres de dos, esto es, de media hoja. Pagaba el kilo de papel a 3.060 escudos al mes. El problema era que se pensaba que muy pronto tendrían que pagar a dos escudos el kilo y eso provocaría un déficit de unos 268.80 escudos si se publicaban cuatro hojas. Pero también lo habría con un periódico de dos hojas con una pérdida diaria de 93,40 escudos y mensualmente de 2.800.20. Seguir así era imposible porque no se contaba con recursos suficientes para atender el déficit. El periódico español esperaba que el proletariado portugués prestase su apoyo económico al diario portugués, precisamente para que pudiera salir cada día.
Hemos trabajado con el número del 3 de julio de 1920 de El Socialista.