Pedagogía política: la eliminación del adversario político en el franquismo
La "eliminación" de los elementos "pervertidos" política y moralmente queda fielmente reflejada en este texto de Franco en plena Guerra Civil:
"No es posible, sin tomar precauciones, devolver a la sociedad, o como si dijéramos, a la circulación social, elementos dañinos, pervertidos política y moralmente, porque su reingreso en la comunidad libre y normal de los españoles, sin más ni más, representaría un peligro de corrupción y de contagio para todos"
(de unas declaraciones de Franco a Manuel Aznar, el 31 de diciembre de 1938)
Se trata de una justificación de la represión, en plena guerra. Los elementos pervertidos serían los que no comulgasen con las ideas políticas y religiosas del bando nacional. Otro aspecto importante a destacar es la teoría de que esos elementos, malos españoles, por otra parte, serían como la cizaña que contaminaba el conjunto social normal y sano de los españoles. Esta concepción y su práctica consecuente pasaron también a la dictadura una vez finalizada la Guerra Civil.