Frances Wright
Publicado en Historia
En el ámbito anglosajón habría que destacar que en 1829 los seguidores de Robert Owen impulsaron un sindicalismo en el que tenían cabida las mujeres. En el año 1832 las mujeres de Londres formaron la Sociedad de Trabajadoras, una suerte de cooperativa. La posterior Gran Unión de Sindicatos Consolidados (1834) contó con miles de mujeres afiliadas y su órgano, The Pioner, incluyó una sección o foro para que las mujeres obreras pudieran expresarse, tanto hacia los patronos como hacia los maridos y los hombres en general. Es cierto que la experiencia duró muy poco, ya que en 1835 se prohibió el sindicato, pero debe ser tenida en cuenta como pionera, valga la redundancia, en el feminismo de signo socialista.