La Lucha de Clases
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Este semanario apareció en mayo de 1891, dirigido por Valentín Hernández. Llevaba como subtítulo el siguiente: “Semanario socialista obrero”.
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Este semanario apareció en mayo de 1891, dirigido por Valentín Hernández. Llevaba como subtítulo el siguiente: “Semanario socialista obrero”.
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La revista literaria y de pensamiento “España” se publicó en Madrid entre los años 1915 y 1924. Su subtítulo rezaba así: “Semanario de la vida nacional”.
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En el artículo que publicó en agosto de 1929 El Socialista de Luis Araquistáin sobre los componentes del Paritdo Laborista, es decir, en el año en el que dicha formación volvió a brillar en la política británica, el autor trataba, de la Sociedad Fabiana dentro de la compleja organización del movimiento obrero británico. No es una novedad recordar que el Partido Laborista tuvo una formación y una organización que no se parecían en nada a las de los partidos socialistas europeos continentales.
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La revista Leviatán fue una publicación socialista que inició su andadura en Madrid en mayo de 1934 y se editó hasta el número previo al inicio de la Guerra Civil, es decir, julio de 1936. Fue dirigida e inspirada por Luis Araquistáin.
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Cuando se conmemora el 65 aniversario de la Revolución cubana, hecho fundamental en la Historia de Cuba, pero también del mundo, recordamos la interpretación que hizo de la misma el intelectual socialista Luis Araquistain en las páginas de El Socialista en febrero de 1959, es decir, en los primeros momentos.
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Requerido por El Liberal, el intelectual socialista Luis Araquistain en diciembre de 1927 para que opinara sobre el porvenir del liberalismo español dio su opinión, luego recogida por El Socialista en su número del 23 de diciembre de ese mismo año. En un artículo de octubre de 2018 en El Obrero ya nos acercamos a la encuesta de El Liberal con la opinión de Gabriel Alomar.
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Al menos, en dos ocasiones hemos analizado en estas mismas páginas de El Obrero lo que desde el socialismo español se decía sobre la reforma de la diplomacia española, tanto en la época de Alfonso XIII y en la Segunda República. Hoy queremos compartir con el lector la visión de uno de los intelectuales más destacados del socialismo español, Luis Araquistain, acerca de la diplomacia socialista.
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“República y laicismo”
En el mitin del 2 de noviembre de 1930 en el que se dio a conocer la Liga Nacional Laica habló Victoria Kent. Queremos presentar lo que allí dijo sobre la materia por la importancia del personaje, que aunó República con laicismo.
Victoria Kent consideraba que lo que más interesaba en ese momento que, como como exponemos nosotros, era crítico, con una Monarquía agonizante, era que se agrupasen todas las personas con responsabilidad para hacer públicos los problemas que quería plantear la Liga Laica, además de exponer el ideario de la misma.
La oradora quería dejar claro que la Liga no había nacido porque unos cuantos sintieran el entusiasmo de crearla, se había hecho por iniciativa de Luis Araquistáin, expuesta en un artículo publicado en El Socialista, como hemos estudiado en otro trabajo. Araquistáin había dado la voz de alarma desde su fina sensibilidad, “conciencia pulcra” e instinto político. Su llamada había sido respondida por muchos, entre ellos la propia Victoria Kent.
Pero, ¿qué le había movido a Araquistáin a plantear la creación de una Liga Laica? Al parecer, había sido el hecho de que una mujer había tenido que ir de tribunal en tribunal para arrebatar las cenizas de su esposo del poder de la Iglesia. Hechos como ese no podían quedar sin ayuda. Araquistáin había hecho ver que no se cumplía con el deber si no se formaba una organización que pusiera a los hombres libres a cubierto de este tipo de atropellos.
Se había dicho que la Liga era antirreligiosa y anticlerical, pero convenía aclarar estas cuestiones. Victoria Kent afirmaba que “laico” era lo contrario de “clerical”. La escuela laica no era antirreligiosa. El laicismo defendería la independencia de nuestra vida y el Estado frente al poder eclesiástico.
La Liga Laica pretendía acabar con el hecho de que la beneficencia se practicase solamente con los que poseían partida de bautismo; la caridad atropellaba las conciencias. La Liga quería una escuela laica separada de la influencia del clero. Se buscaba un Estado laico, para reducir al clero a sus funciones peculiares, apartado de la política. La Liga quería el respeto a todas las conciencias con el fin de crear la “conciencia nacional”. Los que tuvieran inquietudes por el futuro de España tenían que defender el ideario laico porque en el mismo estaba contenida la idea de una España “limpia y fuerte”, que era, a la vez, República y laicismo.
Hemos trabajado con el número 6783 de El Socialista. Sobre este mitin hemos escrito un artículo en El Obrero, y en la hemeroteca del mismo medio encontraremos más trabajos sobre la Liga Nacional Laica.