El éxito de las mujeres socialistas a la hora de incorporar sus demandas e ideas a los programas de las distintas organizaciones, y que hemos estudiado en artículos anteriores, no se combinó con una presencia importante de las mismas en tareas de responsabilidad. En los distintos Congresos que se celebraron su presencia fue más bien testimonial. Hubo muy pocas delegadas. Al menos, Margarita Nelken consiguió ser elegida vicepresidenta del Congreso del PSOE de 1932. En la Ejecutiva del Partido solamente estuvo como vocal Virginia González en 1915, siendo elegida para la nueva Secretaría Femenina en el Congreso de 1918, pero esta función desapareció al poco tiempo. Se volvió a discutir, sin mucho éxito, a mediados de los años veinte. las Cortes republicanas, además de Margarita Nelken, destacaron las diputadas socialistas Matilde de la Torre Gutiérrez, que además sería directora general de Comercio y Política Arancelaria; María Lejárraga, destacada escritora y defensora de los represaliados por la Revolución de Octubre de 1934; y Julia Álvarez Resano, que fue también la primera gobernadora civil española.