El deber de crear sociedades de resistencia a finales del siglo XIX
Publicado en Historia
El movimiento obrero de signo socialista planteaba la doble lucha, la política, asignada a los partidos obreros, y la sindical, liderada por las sociedades de resistencia u obreras. El socialismo español lo tenía muy claro como defendió en muchas ocasiones el propio Pablo Iglesias. El primer Congreso del PSOE, celebrado en el verano de 1888 en Barcelona, resolvió que el Partido Socialista debía fomentar en cuanto le fuera posible el movimiento de resistencia y apoyaría con todas sus fuerzas las batallas que librasen las organizaciones obreras con la patronal.