Santiago y cierra España o el Camino de Santiago
Independientemente de nuestras creencias, que no es el tema a tratar en este artículo breve de opinión, se nos ha ocurrido un divertimento histórico en relación con la festividad de Santiago, y que, en alguna medida puede permitirnos ver dos concepciones de lo que queremos en nuestra España en relación con los inmigrantes, en plena actualidad.
El grito de “Santiago, y cierra España” nos evoca la cruzada que fue la mal denominada “Reconquista” medieval. Era un grito contra los musulmanes que, supuestamente, habrían invadido la España cristiana y que había que expulsar a toda cosa (en realidad, como bien sabe la historiografía seria, España no existía). Era un grito de guerra, de cruzada, impregnado de intensa intolerancia y violencia. Se apelaba a la intervención de un apóstol para que imperase una sola religión y una sola manera de vivir.
Por otro lado, el Camino de Santiago supone uno de los hechos más sobresalientes de contacto y transmisión de personas, ideas, arte y experiencias de todo tipo desde Europa hacia la península Ibérica en toda la Edad Media occidental, y de la Historia, si se nos permite. El Camino de Santiago transformó los reinos cristianos al traer experiencias religiosas nuevas, demostró la importancia del Románico y luego del Gótico, estimuló un desarrollo comercial impresionante y también artesanal, posibilitó el auge de muchas ciudades y localidades, y permitió el contacto con personas con otras formas de ver y entender la vida que llegaban de lugares, en ocasiones, bien alejados. Fue una bocanada de aire fresco, constituyendo un factor de primera magnitud en el proceso civilizador de unos reinos, los cristianos, que hasta entonces vivían muy alejados del desarrollo en todos los sentidos que disfrutaba Al-Ándalus.
Es curioso todo esto, pues bien, ¿usted con que “Santiago” se queda?