La Gran Logia de Canarias. Cien años de masonería en las islas

Mis reseñas y críticas de libros

En la colección “Escuadra y Compás” de Ediciones Igea se ha publicado un libro extenso con el título La Gran Logia de Canarias. Cien años de masonería en las Islas, un proyecto promovido por esta obediencia masónica y dirigido por Víctor Berástegui. Y decimos que es un libro extenso, una magna obra, porque ha supuesto un ingente esfuerzo para reunir a un conjunto de autores con cuatro columnas, si se nos permite emplear un término masónico.

 

En primer lugar, se estudia la Historia de la Gran Logia de Canarias, la aspiración por constituirla, un repaso por un siglo de Historia, la importancia de la refundación con la llegada de la democracia, su vinculación con el exterior y unas reflexiones sobre la regularidad masónica en clave canaria.

La segunda columna tiene un marcado carácter histórico porque reúne un conjunto de trabajos sobre los orígenes de la masonería y su evolución en las Islas Canarias. En esta parte, no podíamos dejar de aludir que el recientemente fallecido Jerónimo Saavedra nos ha dejado un capítulo sobre el templo masónico de Santa Cruz.

La tercera columna de este libro reúne trabajos sobre reflexiones masónicas: regularidad, teísmo, deísmo, la iniciación, la ilustración, el rito Escocés Antiguo y Aceptado, y la concepción del Gran Arquitecto del Universo.

La cuarta y última columna también tiene un carácter histórico, pero monográfico porque se centra en un hecho que marca la masonería en España, y Canarias no es una excepción. Nos referimos a la represión de la masonería.

Más de trescientas páginas de intensa y, sobre todo, variada lectura. Sabemos de la dificultad de haber conseguido sacar este libro, en el que, modestamente, hemos colaborado en la última parte, lo que constituye un motivo de orgullo entre tantos sabios canarios y peninsulares.

Este libro se une al esfuerzo que en los últimos años se está haciendo desde el seno de la Masonería española para enseñar con trabajos rigurosos lo que ha sido, lo que es, y con esperanza de lo que será. La Masonería canaria ha puesto no un granito de arena, sino un sillar bien labrado en este empeño.