“Los que vuelven”, un libro fascinante

Mis reseñas y críticas de libros

La editorial Deméter nos ofrece un libro más que sugerente, fascinante, Los que vuelven. Lo es porque se ha realizado una gran labor de investigación y recopilación de relatos, novelas, artículos y noticias entre los siglos XVIII y XIX sobre la muerte, la catalepsia, el suicidio, todo en medio del terror, que como bien se nos advierte, nunca es fruto exclusivamente de la imaginación de los autores sino también y mucho de la realidad social.

 

Pues sí, entre los dos siglos señalados, entre la Ilustración y el Romanticismo, aparentemente tan distintos, surgió un vivo (¿un vivo?) interés por la muerte, sobre cuándo se morían las personas, y acerca del temor de enterrar a los vivos (tafofobia). Tenemos que tener en cuenta que en Occidente comezó a tratarse la necesidad de plantearse los entierros y las sepulturas fuera de los cascos urbanos, porque se practicaban en el interior o en las inmediaciones de las iglesias. En un época con tantas luces se habían descubierto las graves repercusiones que originaba dicha práctica en la higiene y salubridad públicas. Los muertos tenían que tener sus propias ciudades, las necrópolis y cementerios. Costó mucho cambiar una costumbre tan arraigada y las autoridades tuvieron que empeñarse a fondo con no pocas disposiciones y sanciones para sacar a los muertos del entorno de los vivos. Les recomiendo vivamente este libro donde podrán leer textos de Pedro Escamilla, Enrique Fernández Iturralde, Emilia Pardo Bazán, Guillermo Forteza, y Carmen de Burgos, además de noticias y artículos periodísticos en el apéndice.

Y, por favor, no se pierdan las ilustraciones en negro, blanco y en mil matices del gris de Lucía Vázquez de Prada. El libro es una joya envuelta en color negro, una contribución novedosa y brillante sobre una cuestión sumamente importante de nuestras vidas y de nuestras muertes, a través de la literatura y el ensayo breve.