La censura en la Ilustración

Publicado en Historia

La censura de obras de economía, agronomía, manufacturas, artes o comercio, entendida como dictamen o juicio, era una de las funciones asignada a la Real Sociedad Económica Matritense, institución fundamental en la Ilustración española. La misión específica de revisión de libros, periódicos, memorias, experimentos, escuelas, máquinas, instrumentos o iniciativas empresariales que surgían o eran tratados en los distintos organismos de la Administración, no aparecía en sí en los Estatutos de la corporación, aunque se puede entender dentro de los objetivos señalados en los puntos segundo y tercero del Título I de dichos Estatutos. En el caso concreto de la agricultura y la ganadería, en el último de estos apartados se decía que el fomento de la agricultura y la cría de ganados serían otras de sus ocupaciones, y analizar una obra impresa de agricultura era una forma de cumplir con este objetivo.

Leer más..

“Los que vuelven”, un libro fascinante

Publicado en Mis reseñas y críticas de libros

La editorial Deméter nos ofrece un libro más que sugerente, fascinante, Los que vuelven. Lo es porque se ha realizado una gran labor de investigación y recopilación de relatos, novelas, artículos y noticias entre los siglos XVIII y XIX sobre la muerte, la catalepsia, el suicidio, todo en medio del terror, que como bien se nos advierte, nunca es fruto exclusivamente de la imaginación de los autores sino también y mucho de la realidad social.

Leer más..

Definir la masonería

Publicado en Historia

La masonería es hija o compañera de la Ilustración, cuyos pilares compartiría. En primer lugar, la razón debe regir a la Orden y a sus miembros en su vida, tanto dentro de la institución como en la vida profana, es decir, fuera de la masonería. Además, la masonería se fundamentaría bajo el principio del perfeccionamiento personal de sus integrantes, así como en el progreso, es decir, en la necesidad de que ese perfeccionamiento personal alcanzase al conjunto social. En consecuencia, con estos valores, los masones se regirían por una acusada defensa del trabajo sin aspirar al descanso, una idea que podría parecer enraizada en el calvinismo, pero que, en realidad, se alejaba de esta corriente religiosa para entroncar también con la Ilustración.

Leer más..

Masonería e Ilustración

Publicado en Historia

El siglo XVIII, con precedentes en la centuria anterior, generó nuevos espacios de sociabilidad y especulación al calor de las luces, con ánimo de discutir, plantear, enseñar y también divertir con novedades científicas, artísticas, filosóficas, literarias, económicas, sociales y hasta políticas. Estaríamos ante el auge de las Academias, y Reales sociedades científicas o Económicas de Amigos del País, corporaciones más o menos vinculadas a los distintos poderes, por los que la tutela del despotismo ilustrado evitaba conflictos y cuestionamientos profundos del Antiguo Régimen. Pero, al menos, aunque fuera también a mayor gloria de unos monarcas, en teoría “filósofos”, se generaba un tráfico de conocimientos y experiencias.

Leer más..

Fomento de plantíos de árboles y resistencias en la época ilustrada a través de un caso concreto

Publicado en Historia

Uno de los aspectos que pueden ayudarnos a comprender las dificultades contra las que tuvieron que luchar los ilustrados para fomentar el plantío de árboles en el siglo XVIII, estaría en la oposición que encontraron en algunos de los sectores del campo español. En este sentido, ya Sarrailh nos relató en su clásica obra sobre este período la cuestión de las rutinas, ignorancias y supersticiones contra las que tuvieron que se toparon los interesados en plantear cambios. Con la perspectiva del tiempo, podemos contemplar a aquella minoría de hombres y, también de mujeres, como un conjunto de individuos con fuertes impedimentos que hicieron fracasar sus intentos de modernizar el país, sin olvidar, claro está, sus propias contradicciones, pero, quizás, éstas se han exagerado en demasía y no valoramos en la historiografía española la importancia de la fuerza de los enemigos de la Razón. Si por un lado terminaron por colisionar con los intereses de los estamentos privilegiados, no cabe duda de que por otro lado, la nula formación de la mayor parte de la población y, sobre todo, del campesinado, no fue un obstáculo baladí. Este modesto trabajo trata precisamente de esta última cuestión, a través de las iniciativas de dos vecinos inquietos en el Yepes de finales del reinado de Carlos III, en sus intentos de fomentar el plantío de árboles.

Leer más..

Consideraciones sobre el sentido social y de género en la educación ilustrada

Publicado en Historia

A pesar de que la Ilustración fue una firme defensora de los beneficios individuales y sociales de la educación y que algunos de sus postulados fueron recogidos por los liberales, luego por otros ámbitos ideológicos en las distintas facetas del movimiento obrero y llegan hasta nuestro tiempo, no podemos olvidar que dicha corriente de pensamiento no pretendió nunca una educación igualitaria para todos los grupos sociales y profesionales. Así lo entendió perfectamente el despotismo ilustrado y su programa educativo.

Leer más..

¿Botánica versus Agronomía en el siglo XVIII?

Publicado en Historia

Algunos científicos de la época ilustrada consideraban desde las nuevas instituciones científicas, especialmente los Jardines botánicos, la imposibilidad de enseñar a los campesinos, dada la evidente falta de formación básica secular que padecían. Estaríamos hablando de la postura defendida por Casimiro Gómez Ortega. Su posición se presenta muy conservadora no sólo porque no perseguía cambiar las estructuras del Antiguo Régimen sino, también, por su actitud ante los campesinos. En este punto, sobre todo, se distinguía de los presupuestos de Francisco Zea, de los hermanos Claudio y Esteban Boutelou y de Antonio Sandalio de Arias, ya que éstos sí tenían fe en los beneficios de la educación y la cultura, siendo los pioneros en la Historia de la enseñanza agronómica en nuestro país, intentando aplicar el magisterio de Jovellanos. Ortega ejemplifica el divorcio entre la ciencia botánica y la agronomía, considerada ésta no como una ciencia sino como un conjunto de artes y técnicas consuetudinarias y basadas en la clásica obra de Gabriel Alonso de Herrera. Los Boutelou y Arias, en cambio, defendían el carácter científico de la agronomía.

Leer más..
Suscribirse a este RSS
Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido