Al terminar la Gran Guerra, los liberales de Lloyd George, que había dirigido la victoria, tuvieron que formar un gobierno de coalición con los conservadores. En 1922, los liberales perdieron frente a los conservadores y los laboristas aprovecharon la profunda crisis del Partido Liberal para hacerse fuertes en los Comunes, a pesar de la crisis que vivió el laborismo durante la contienda. Pasó a ser la nueva “oposición de Su Majestad”. Hasta principios de los años treinta el parlamentarismo británico vivirá una suerte de tripartidismo. Pero a partir de 1931 regresará el bipartidismo, pero ahora entre conservadores y laboristas.