Los jardineros madrileños al comienzo de la Segunda República
Los jardineros madrileños estaban agrupados en la Sociedad de Jardineros y Similares “La Aromática”. En el verano de 1931 fueron convocados a una conferencia en la Casa del Pueblo, que impartió Lucio Martínez, destacado sindicalista del ámbito del campo y socialista, que fue concejal en Madrid, diputado por Jaén-Capital y Madrid, y miembro de la Comisión Ejecutiva del PSOE. La conferencia, en cuestión, versó sobre la importancia de la organización y la lucha de los trabajadores del campo y de la jardinería porque, según el conferenciante la situación de los trabajadores de la jardinería no podía continuar como estaba.
La jardinería y el trabajo en el campo requerían estudio y técnica porque su labor era fundamental. Martínez quería dejar claro la importancia de estos trabajadores, que no casaba con la escasa valoración que recibían de los capitalistas, y que se traducía en los bajos jornales que se percibían, especialmente si se comparaban con los que disfrutaban otros trabajadores, como los peones albañiles, con menor cualificación profesional.
Así pues, las ventajas económicas había que alcanzarlas a través de la lucha contra el capital, y si no se habían conseguido era por culpa, en opinión del conferenciante, de la desunión que padecía el gremio de la jardinería. Los albañiles, siguiendo con la comparación que estableció, obtenían muchas reivindicaciones por la unión que reinaba entre ellos. Una de las razones que, al parecer, se esgrimían sobre el retraso organizativo de los trabajadores del campo era por su supuesto bajo nivel cultural. Pero Martínez, en línea con lo que hemos expuesto al principio, negaba esta razón, porque sin cultura los obreros del campo no podían ejercer su oficio. El problema era, insistía, la falta de organización, la clave siempre en el movimiento obrero de signo socialista.
Aunque se había implantado la República no se podía esperar que el nuevo régimen trajera todo. Los jardineros tenían que organizarse más y mejor, estar unidos y luchar. Los trabajadores siempre tenían que ser protagonistas en su emancipación, otro de los pilares del movimiento obrero socialista. Martínez habló de la importancia de la UGT, pero, sobre todo, de que la Sociedad de jardineros tenía que movilizarse, buscar el aumento de jornales, tenía que adquirir fuerza, estar en condiciones para conseguir mejoras del capital.
Hemos trabajado con el número 7037 de El Socialista, de 29 de agosto de 1931.