El nacionalismo esencialista

Historia

Además del modelo de nación o de nacionalismo de tipo liberal, más vinculado a la Revolución francesa, llega en el primer tercio del siglo XIX y de la mano del pensamiento alemán, con vinculaciones con el Romanticismo, como reacción a lo que se consideraba los "abusos de la razón" del pensamiento ilustrado y liberal de Francia, el denominado nacionalismo esencialista.

 

Los principales teóricos de este nuevo nacionalismo serían Fichte, Schlegel, Burke y, especialmente, Herder. La nación se convierte en una realidad independiente de los individuos, todo lo contrario que aparece en el nacionalismo más liberal. Frente a la soberanía nacional se contrapone el espíritu del pueblo o el Volkgeist, que alentaría la vida propia de la nación que, como hemos señalado, es una entidad autónoma con destino propio y, por ello, completamente distinto al destino de otras naciones. Se identifica la comunidad política como una totalidad cultural, que a su vez tiene una esencia ancestral imperecedera. No es fruto de un acto de voluntad, sino que existe por la tradición, por la historia, en un pasado intemporal de una comunidad de lengua, raza y religión comunes. Esta idea de la nación aportó los siguientes elementos identificadores:

1. El particularismo o hecho diferencial.

2. La cultura y el idioma son fundamentales para entender una nación.

3. La historia se convierte en la prueba de la existencia secular de la nación.

4. La religión identifica frente al exterior.

5. La raza hace que se eleve el particularismo de la nación a una categoría biológica. Así pues, la pertenencia a una nación no se basa en la racional y libre aceptación de unos principios constitucionales en un acto de voluntad, sino en el arraigo de una naturalidad. Uno nace en una determinada nacionalidad.

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