Aspectos históricos de la banca española

Historia

La banca moderna en España nació con el Despotismo ilustrado, de la mano del Banco de San Carlos en el año 1782, surgido para sostener la cotización de los vales reales, pero la insolvencia del Estado y una mala administración hundieron a la entidad. En 1829 se transformó en el Banco Nacional de San Fernando, que en 1856 sería el Banco de España. En 1874 adquirió el monopolio de la emisión de billetes.

 

La banca privada se desarrolló durante el siglo XIX. Por un lado, estaban los bancos de depósito, dedicados a las operaciones mercantiles a corto plazo y de propiedad familiar. Ahí estarían nombres tan destacados como los Morgan o los Rothschild.

Por su parte, en España los bancos privados aparecen en 1844, el de Barcelona y el de Isabel II, que se fusionaría con el mencionado de San Fernando.

Como en otras cuestiones económicas el Bienio Progresista fue un momento de desarrollo de la banca privada gracias a la legislación del año 1856, que liberalizó la banca, al terminar con el monopolio estatal. En este contexto nacerían el Banco de Santander y el Banco de Bilbao. En todo caso, habría que esperar al siglo XX para ver el despegue definitivo de la banca española con los bancos Hispano-Americano, Vizcaya, Español de Crédito o Banesto y el Central.

En la democracia la banca española ha vivido un claro auge y procesos de integración o fusión entre entidades, creando nuevos bancos de mayor envergadura en una economía globalizada, pero que también han generado críticas en relación, especialmente, a que con las fusiones se reducía la competencia y eso podía repercutir en los clientes.

Etiquetado como :