El triunfo de los tipógrafos de Santander en 1913
Después de una huelga breve, de unos días, los tipógrafos de Santander en Santander en 1913. Repasamos este éxito en esta breve pieza.
La mayoría de los tipógrafos santanderinos estaban agrupados en la Sociedad de resistencia “La Tipográfica”. Los trabajadores consiguieron el pago semanal, abonándose a los obreros todos aquellos días que los patronos que quisieran considerar fiestas, sin poder alterar la jornada diaria para resarcirse de dichos días festivos. No se trabajaría el primero de mayo, pero satisfaciendo los jornales correspondientes.
La jornada laboral pasaría a ser de ocho horas y el salario mínimo debía ser de seis y cuatro pesetas para los maquinistas de periódicos diarios, estereotipadores y ayudantes, el 50% de aumento en las horas extraordinarias hasta las doce de la noche, y desde esa hora el 100%, el 15% de aumento en todos los jornales inferiores de tres pesetas y el 10% para los jornales mayores.
La nota informativa, publicada en La Unión Obrera. Órgano oficial de la Unión General de Trabajadores de noviembre de 1913, explicaba que no había habido esquiroles (traidores, era el término empleado), salvo dos o tres obreros católicos. La huelga había sido declarada como reglamentaria por la Federación Tipográfica Española.