La importancia del trabajo de los jardineros desde la óptica del movimiento obrero socialista (1931)
En el verano de 1931 el sindicalismo de signo socialista intentó promover la organización obrera en el ramo de la jardinería en Madrid. Los jardineros contaban con una sociedad obrera propia, llamada “La Aromática”. A finales de agosto de ese año dicha sociedad obrera organizó una conferencia en la Casa del Pueblo, a cargo del destacado ugetista Lucio Martínez, con el fin de estimular, como hemos la organización, uno de los objetivos evidentes del movimiento obrero de signo socialista.
La sociedad obrera denunciaba la vida miserable que padecían los jardineros porque su remuneración era muy baja. Los jardineros no recibían la estimación de la ciudadanía en general. Por todo ello, quiso promover con la conferencia que los jardineros luchasen por sus reivindicaciones.
En su intervención Lucio Martínez insistió en la cuestión salarial que hizo extensiva a todos los trabajadores que tenían que ver con la tierra. Era una situación que no podía continuar durante más tiempo.
Planteó que los jardineros como los trabajadores de la tierra merecían más estimación porque su trabajo exigía estudio y preparación. Si los campesinos no hacían bien su trabajo no habría cosecha. Es importante insistir en que tanto Martínez como la sociedad obrera querían demostrar que el trabajo en la tierra no era valorado por la sociedad española ni por el capitalismo. Y eso quedaba probado por los escasos jornales que se pagaban en comparación con los que se cobraban en el ramo de la albañilería. Esta situación ocurría, por lo demás, por la escasa movilización de los jardineros frente a los trabajadores de la construcción. No se trataba de una cuestión de cultura ni de formación, como se había demostrado al principio de su intervención, sino de falta de unión. Si los trabajadores no se unían y no se organizaban no se conseguían avances frente al capitalismo.
Hemos trabajado con el número del 29 de agosto de 1931 de El Socialista.