La política de vivienda en Viena en entreguerras
Continuamos aportando materiales sobre la importancia de la política de vivienda social en la Viena de entreguerras, obra de un Ayuntamiento socialista. Por su parte, los socialistas españoles insistieron mucho durante los años veinte y treinta en informar sobre esta política que consideraron siempre como modélica.
En el número extraordinario del primero de mayo de 1932 de El Socialista se incluyó un reportaje con fotos de lo que se había hecho en diez años, es decir, la construcción de sesenta y cuatro mil viviendas obreras.
Para los socialistas españoles ninguna ciudad hacía realizado una política de vivienda tan eficaz. Se había combinado un Ayuntamiento de mayoría socialista con el grave problema de habitación que padecía la capital austriaca. Al comenzar la Gran Guerra, se explicaba, Viena ya padecía una agobiante falta de vivienda. Un obrero pagaba por una vivienda con una habitación de una habitación más cocina treinta coronas mensuales, mucho más que, por ejemplo, un trabajador londinense. Eran viviendas de no más de veintiocho metros cuadrados. Según las estadísticas hacia 1917 había en Viena 554.545 viviendas, de las cuales 405.991 estaban clasificadas de como “viviendas pequeñas”. Pero eso era un eufemismo para esconder que eran viviendas indignas sin servicios ni reunían condiciones higiénicas.
Con el fin de la guerra y del Imperio apareció la democracia en Austria, y en Viena ganaban los socialistas. Al parecer, al principio, hasta 1923 se optó por ofrecer facilidades para fomentar la edificación privada con rebajas fiscales y se extendían licencias con facilidad. Pero no se edificaba. A esa fecha solamente se habían construido cuatro mil viviendas, que no solucionaban el problema ni de lejos. El 21 de septiembre de 1923 el Ayuntamiento acordó construir por su cuenta en el plazo de cinco años veinticinco mil viviendas sociales. La financiación debía salir de los impuestos sobre la propiedad inmobiliaria, es decir, sobre el dinero que los propietarios recaudaban de los alquileres. También se buscó financiación a través de empréstitos, cuyos intereses los pagaría el consistorio a cargo de los impuestos mencionados.
No se agotó el plazo porque en 1927 ya estaban construidas las viviendas proyectadas. En ese año se construyen cinco mil viviendas más. Viena se llenó de casas nuevas y de jardines. El alcalde Karl Seitz anunció nuevos proyectos, y se decidió construir cada año hasta el de 1932, seis mil viviendas obreras más. En nueve años, se llegaría a la cifra mencionada de las sesenta y cuatro mil viviendas.
Esas nuevas viviendas realizadas por el Ayuntamiento de Viena para una familia de trabajadores constaban de un vestíbulo, un baño, cocina, gabinete y dos dormitorios. Los pasillos eran espaciosos y había luz y aire. Eran casas nuevas, limpias y acogedoras. La superficie había aumentado a unos treinta y siete metros cuadrados, además del jardín comunitario.