Los trabajadores onubenses contra el paro (1914)

Historia

A finales del año 1914 se celebró un Congreso de Sociedades Obreras de Huelva donde se tomaron una serie de resoluciones que nos ayudan a entender la situación de los trabajadores de la provincia y las reivindicaciones del movimiento obrero.

 

Sabemos que en ese momento en toda la provincia había diez mil obreros parados y otros veinte mil que trabajaban unos días nada más, entre dos y cuatro días a la semana. El Congreso entendía que era imprescindible solucionar en un breve plazo de tiempo esta situación, realizando las obras públicas proyectadas, creando nuevos “factores de producción”, especialmente fábricas de productos químicos y fundiciones para el cobre, así como alentando a las Compañías explotadoras para que aumentasen la producción cuanto les fuera posible. Para ello se hacía una serie de propuestas para cada localidad y zona.

En Huelva capital habría unos mil quinientos obreros parados y otros tres mil quinientos en la mencionada situación de trabajo alterno. El problema podría solucionarse si el Gobierno garantizaba el crédito indispensable para la construcción de los muelles definitivos de la bahía, la carretera de Huelva a Trigueros, mientras que el Ayuntamiento debía poner en marcha las obras proyectadas para la traída de aguas, la construcción del alcantarillado y facilitar que los particulares edificasen los numerosos solares existentes en la capital.

En Cortegana habría trescientos parados en la industria corchotaponera. Para combatir ese paro se podrían modificar las tarifas de Aduanas, puesto que el problema era nacional, en el sentido de que el corcho fabricado no pagase derechos arancelarios de salida. También debían construirse carreteras y caminos vecinales en dicho término municipal, así como la carretera de Ayamonte a Aracena.

En Puebla de Guzmán los obreros en paro eran unos cuatrocientos, que en cinco meses habían trabajado veintiún días con un jornal diario de 1’75 pesetas. Además, en la mina “La Herrería” alternaban el trabajo doscientos cincuenta obreros, sufriendo los abusos de la Compañía explotadora. La situación se solucionaría con arreglos de los caminos vecinales y la construcción de la mencionada carretera.

En la Región de Riotinto había quinientos obreros parados y hasta doce mil que alternaban el trabajo con el paro. Habría que construir las numerosas obras especiales que tenía proyectada la Empresa, el funcionamiento a pleno rendimiento de las fundiciones y la construcción de la carretera de Zalamea a Aracena, así como el ramal de la Peña

En Valverde del Camino había trescientos parados en los sectores de albañilería y zapatería, así como doce mil obreros alternando. Debía aumentarse la producción en las minas y facilitar contratos de calzado para el extranjero a la industria local del calzado, sin olvidar la terminación de la construcción del cementerio, cuyas obras habían comenzado hacía ocho años, siendo urgente que se terminasen.

En Ayamonte el paro afectaba a dos mil quinientas personas porque había cuarenta y dos fábricas cerradas. La solución inmediata pasaba por establecer una tarifa de 1’50 pesetas para los cien kilos de sardinas.

Doscientos obreros en paro había en Rosal de la Frontera. El remedio tendría que ver con estimular a los capitalistas para que impulsaran la agricultura, que se facilitasen al pueblo los terrenos del común para que se pudieran trabajar y que se efectuasen las obras públicas y la carretera hacia la frontera portuguesa. En Tharsis el paro afectaba a doscientos obreros.

La Compañía minera de Tharsis debía facilitar trabajo que habían sido despedidos de “Corrales” y de “Zarza”. En Calañas había trescientos cincuenta obreros parados y mil quinientos en la solución de trabajo alterno en “Los Hilos”, “El Perrunal” y “Sotiel Coronada”. Esos obreros trabajan una semana cada dos meses. Se podía construir la carretera de Calañas a Cabeza Rubia y frontera portuguesa, aprobar una rebaja de tarifas para el mineral de manganeso y estimular a las Compañías para que aumentasen la producción.

En Cueva de la Mora el paro también era muy alto. En “San Miguel” había ochocientos, mientras que en “San Patón” eran trescientos, en “La Esperanza” había doscientos, en “Cueva de la Mora”, eran otros doscientos y, por fin, en “Valdemusa” la cifra ascendía a ciento cincuenta. Por eso se pedía un aumento de la producción en estas compañías y la realización de obras públicas.

En El Cerro el paro afectaba a trescientas personas porque, en realidad, solamente trabajaban dos días a la semana con un salario diario de dos pesetas. Habría que levantar la carretera de Valverde a la frontera lusa y el camino vecinal a la estación de ferrocarril. Pero, además, si no se solucionaba de forma inmediata este grave problema del paro se anunciaba que se declararía una huelga general en toda la provincia.

El Congreso aprobó el nombramiento de una Comisión permanente de huelga en cada localidad de las adheridas al Congreso y una Junta Central con el mismo fin en la región de Riotinto. Como el problema del paro era una cuestión nacional, se aprobó ponerse en contacto con las organizaciones obreras de todo el país. El día 20 de diciembre tuvo lugar un mitin en la Plaza de Toros de Huelva con una concurrencia de unas ocho mil personas, donde se ratificaron estas conclusiones.

Hemos consultado el número del 29 de diciembre de 1914 de El Socialista.