Un decálogo antisindical desde el sindicalismo en plan de humor (1923)

Historia

Hace un tiempo publicamos una pieza sobre qué había que hacer para cargarse un sindicato como un ejercicio dentro del movimiento obrero para llamar la atención de lo que, en realidad, no había que hacer nunca para no terminar con la existencia de una sociedad obrera.

 

En una clave parecida hemos encontrado un decálogo sobre lo mismo, publicado en el número del primero de octubre de 1923 de El Metalúrgico, de la Federación Gráfica Española en la Casa del Pueblo de Madrid. “Nuevo decálogo Humorismo sindical He aquí un nuevo decálogo, que si precisamente no fué entregado por Jehová a Moisés en el Sinaí, no por eso deja de tener un alto valor moral:

1. Falta a cuantas juntas puedas.

2. Cuando fueras, ponte pelma, encuentra errores en las actas y combate la gestión de tu Directiva. Si esto no te basta, escandaliza.

3. Nunca seas puntual; vete una hora más tarde de la convocada, y muestra disgusto porque la junta haya empezado ya.

4. Si vas a proponer algo, no lo estudies antes, tira a lo que saliere, pero en la vida te dejes convencer en la réplica. 5. No aceptes cargos, y ten presente que hacer, es difícil y penoso; pero criticar, fácil y placentero.

6. Expresa desagrado si no eres elegido para formar Directiva o Comisión, y di a los amigos que los electos no son aptos; pero si te cayera tal bicoca, no asistas más que a la toma de posesión.

7. Si durante la asamblea te piden opinión, confiesa que no la tienes, o que estás conforme con el último perorante; pero después hablarás por los codos, sobre todo en el taller.

8. No hagas más que lo estricta, absolutamente indispensable al asociado, y cuando otros se afanen en ayudarte en cualquier cosa di que son torpes y molestos.

9. Retrásate cuanto le sea posible en el pago de cupones, y cuando hayas de cobrar subsidios, lo harás con puntualidad británica. Y si te exhortan a que “chinches, hazte el “sueco”.

10.° Jamás te preocupes en reclutar asociados, ni en ponderar la eficacia de la Asociación, y entiende que eso corresponde si acaso a los patronos. Estos diez mandamientos se encierran en dos: sabotar y reventar a la Asociación por sus cuatro costados, y al asociado como a la Asociación misma.”

Y nosotros nos preguntamos, ¿no se hacen algunas de estas cosas en algunas organizaciones de izquierda en la actualidad? Ahí lo dejamos. Gracias.

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