El fracaso de la huelga de metalúrgicos y mineros en Mieres (1906)
En la primavera de 1906 estalló una huelga en Mieres protagonizada por mineros y metalúrgicos.
Dicha huelga fracasó. La necesidad hizo que los huelguistas se rindieran, y los patronos aprovecharon la ocasión para negar el trabajo a los trabajadores que más se habían distinguido en el conflicto, así como los más veteranos porque no servían “por sus muchos años para dejar grandes beneficios”. El Socialista en su número del 4 de mayo de 1906 se dolía del término de la huelga, aunque afirmaba también que no le había cogido de sorpresa porque no se había calculado ni previsto bien como “exigen las luchas bien empeñadas”.
Se esperaba que “tan dura lección” aprovechase para que no se emplease el arma de la huelga sin contar con las condiciones necesarias para el triunfo, siguiendo la máxima socialista clásica de estudiar bien la situación a la hora de tomar la decisión de declarar una huelga.