Los problemas del Retiro Obrero en Huelva

Historia

El movimiento obrero de signo socialista realizó un intensísimo esfuerzo para que los trabajadores se apuntaran al Retiro Obrero con el fin de que pudieran contar con una pensión. Hemos encontrado multitud de referencias en la prensa socialista a partir de su establecimiento en 1919, aunque el reglamento que desarrolló la legislación es de enero de 1921.

 

Uno de los personajes claves en este esfuerzo y que tuvo que ver con el establecimiento del mismo fue el socialista Manuel Vigil Montoto. Gracias a su magisterio sabemos cómo funcionaba el Retiro Obrero. siendo solvente y cómo se había formulado de forma científica, habiéndose establecido al final que la prima o cuota media anual por trabajador sería de 48 pesetas, teniendo que aportar los patronos el 75% de dicha cantidad, y el resto el Estado. Así pues, los patronos tenían la obligación de cotizar 36 pesetas anuales por cada trabajador, a razón de 3 pesetas por mes cuando eran empleados fijos, y de 10 céntimos por día si eran eventuales, comprendidos los festivos intermedios. Por la cuenta de estas cuotas recibidas por el Instituto Nacional de Previsión o sus Cajas colaboradoras, pagaba el Estado sus aportaciones. Así pues, si al cumplir los años un obrero afiliado al régimen de retiros no pagó por él el patrono las cuotas del “año técnico”, el Estado dejaría de pagar las bonificaciones correspondientes a las cuotas que de menos hubiera pagado el patrono. Este artículo quiere reflejar los problemas del Retiro Obrero en Huelva.

Los socialistas denunciaban que eran los únicos interesados en fomentar este derecho de los trabajadores, y se quejaban de que había problemas en este sentido en Andalucía especialmente a cuenta de las Cajas, especialmente de la Caja de Andalucía Occidental dominada desde Sevilla y en detrimento de Córdoba, Cádiz y Huelva. En la misma Huelva se formó el Consejo Local para el Retiro Obrero en el año 1923, pero desde Sevilla se malogró esa autonomía. Cuando desde Huelva se reaccionó se produjo una reforma por la que se suprimieron esos Consejos. Los socialistas opinaban que si hubiera habido una organización socialista no se hubiera producido lo que consideraban una arbitrariedad clerical aludiendo al arzobispo de Sevilla, Eustaquio Ilundain. Estamos hablando de que todos los fondos se gestionaban desde Sevilla. Por lo tanto, Huelva carecía de verdadera representación en esta cuestión del Retiro Obrero aunque aportaba al fondo entre cuatro y cinco mil pesetas diarias.

Hemos trabajado, fundamentalmente, con el número del 23 de febrero de 1930 de El Socialista.

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