Regino González sobre la fuerza del cooperativismo belga (1924)

Historia

Ciertamente, Bélgica fue un país que destacó en las primeras décadas del siglo XX por un potente movimiento cooperativo. Sabemos de algunos datos de los primeros meses del año 1924 como botón de muestra.

 

La Federación de Sociedades cooperativas de Bélgica en ese tiempo había realizado ventas por un valor de casi treinta y tres millones de francos, y que suponían un cuantioso avance si se comparaba con lo generado en el mismo plazo del año anterior porque solamente había superado los diecinueve millones de francos. Para Regino González, seguramente el socialista español que más supo de cooperativismo, y al que hemos acudido en este medio en infinidad de ocasiones, la causa de la importancia del cooperativismo belga tenía que ver con la potencia del movimiento obrero socialista del país. Decía que al lado de cada cooperativa había una agrupación socialista obrera y una organización sindical, formando un “conjunto armónico”, y cuya ayuda mutua se encontraba en todas partes. Recordemos que el socialismo abogaba no sólo por la combinación de la lucha política y sindical, sino también por el desarrollo del cooperativismo como ensayo de organización para la nueva sociedad.

Hemos trabajado con el número del 6 de agosto de 1924 de El Socialista.