Ramada Curto sobre lo que debe ser un partido socialista a cuenta del caso portugués (1929)

Historia

Amílcar da Silva Ramada Curto (1886-1961) fue un político destacado el republicanismo portugués que evolucionó hacia el socialismo. Fue diputado y también ministro, escritor y dramaturgo y, por fin, masón. En esta pieza queremos recoger su pensamiento sobre el socialismo y sobre lo que debía ser un partido socialista a raíz del aniversario de la fundación del partido en Portugal en 1929.

 

Parte de sus ideas trascienden la coyuntura portuguesa. El 10 de enero de 1875 nació dicha formación y por ese motivo se celebró en enero de 1929 en Lisboa en el Centro Socialista una sesión para conmemorar dicho acontecimiento histórico, que presidió Antonio Pereira y donde intervinieron distintos personajes. Ramada Curto no pudo asistir por enfermedad, pero envió un documento que es la base de este artículo. Se trataba de nueve observaciones sobre lo que debía ser un partido socialista en Portugal. Si no se hacía habría socialistas en el país, pero no un partido socialista.

1. No había partido socialista mientras no hubiera una organización asociativa de clase obrera, ligada al partido, es decir, imaginamos que se refería a una organización sindical.

2. Para que triunfase la organización sindical era preciso un partido socialista ligado a un movimiento cooperativista, es decir, Ramada Curto estaba planteando las tres organizaciones básicas del movimiento obrero socialista, esto es, partido, sindicato y cooperativas, la lucha política, la lucha socioeconómica y el ensayo de sociedad futura socialista.

3. La acción política debía venir después, como base de las otras dos actividades. 4. Mientras no existiera nada de eso podría haber tradición socialista “muy simpática”, pero no habría acción socialista ni, en consecuencia, partido socialista.

5. Los dirigentes de un partido socialista debían ser, principalmente, obreros inteligentes y con “esclarecida” conciencia de clase. 6. Como no se había hecho nada de eso en Portugal solamente servían a la causa de la clase obrera los que no hablaban de revolución social y se dedicaban a construir el futuro de forma paciente, lenta y con seguridad.

7. Había que emprender una campaña urgente ante los poderes públicos para pedirles de forma tenaz que atendiesen a la miseria moral y material del proletariado portugués con medios urgentísimos y eficaces, con el fin de evitar que hubiera hambre en los hogares.

8. Después del pan lo que el partido socialista debía exigir era educación (“instrucción”), es decir, escuelas primarias, de artes y oficios, técnicas y que funcionaran bien con buenos profesores.

9. El partido socialista necesitaba, por fin, elaborar un programa mínimo de reivindicaciones inmediatas, crear una organización nueva y eficaz, que sirviese para la propaganda y para la realización de los objetivos.

Hemos trabajado con el número del 26 de enero de 1929 de El Socialista.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido