El sistema bismarckiano de pensiones

Historia

El sistema de pensiones que estableció el canciller Bismarck es fundamental en la Historia de las pensiones porque sería fuente de inspiración para gran parte de los sistemas posteriores.

 

El otro modelo que se plantearía sería el británico basado en el Informe de Beveridge, que sería de contenido asistencial. En esta serie sobre las pensiones ya llegaremos a una comparación entre ambos, y a quienes beneficiarían más. Bismarck puso en marcha un sistema pensiones de vejez dentro de su programa social (seguros de enfermedad, accidentes, etc.) para intentar desactivar el potente movimiento obrero socialista al que, por otro lado, se dedicó a reprimir, siguiendo una política claramente del “palo y la zanahoria”. El canciller con esta política social, y especialmente con las pensiones, buscaba evitar el conflicto social con el fin de fortalecer el recién creado Imperio alemán, compuesto por antiguos estados, ciudades y reinos con sus particularidades políticas, institucionales, pero también culturales, por mucho que fueran todos alemanes. El sistema de pensiones alemán era contributivo de reparto, es decir, que las pensiones tenían que ver con lo que se contribuía (trabajadores y patronos), pero también que las cotizaciones serían las que financiaban las pensiones de ese momento.

En principio, tendrían derecho los mayores de 70 años, aunque luego se bajó la edad a 65 años.