Théodore Dézamy
Théodore Dézamy (1808-1850) puede ser considerado el más destacado comunista premarxista francés. Su concepción del mundo fue eminentemente materialista.
Adoptó la crítica de Fourier a lo que se denominó la “anarquía capitalista” y puso la lucha de clases en el punto central de la sociedad. No sería una lucha entre pobres y ricos, sino que expresó claramente que era entre el proletariado y la burguesía. La sociedad comunista sería aquella donde habría trabajo común para todos, libre consumo en función de las necesidades de cada cual y enseñanza comunitaria. Precisamente, la educación constituía para este autor un instrumento que debía servir para el desarrollo en todos sus aspectos y no destinarse para una función determinada. Por eso, los profesores y científicos debían tomar parte en los trabajos manuales, y los trabajadores manuales se beneficiarían con la ciencia y el saber. No habría ejércitos “guerreros”, sino ejércitos “industriales” para transformar la tierra.
Fue crítico con Cabet porque consideraba que entraba en contradicción, al oscilar entre el espiritualismo y el materialismo. Además, creía que miraba con cierta altivez a la clase trabajadora, como manifestó en Difamaciones y política de M. Cabet, del año 1842. Pero sus críticas fueron más contundentes contra Lamennais porque no dejaba clara su postura entre la propiedad comunitaria y la privada, además de moverse en lo que creía tópicos morales. Estas críticas aparecieron en su obra El señor Lamennais, refutado por sí mismo (1841).