Women’s Trade Union League

Historia

La Women’s Trade Union League se fundó en 1874 aunque hasta 1890 se conoció como Women’s Protective and Provident League. Fue una organización británica fundamental en la historia sindical de las mujeres y no solo, realmente, del Reino Unido. Su fundadora fue la feminista y sindicalista británica Emma Paterson (1848-1886), que conocía el sindicalismo femenino norteamericano, especialmente el desarrollado en New York.

 

Paterson viajó en 1873 a Estados Unidos y conoció la Sociedad Tipográfica de Mujeres y la Unión de Fabricantes de Paraguas de Mujeres. Esta experiencia se plasmó en un artículo en Labor News, donde realizó un llamamiento para que se creara una organización sindical femenina.

La propuesta de Paterson fue estimulante, y en julio de 1874 se convocó un congreso para debatirla. La reunión fue presidida por Hodgson Pratt y de ahí salió la creación de la Women’s Protective and Provident League. Pero no fue un sindicato o una federación sindical en sí, sino una organización cuya principal finalidad era promover el sindicalismo entre las mujeres trabajadoras. En todo caso, se propuso cuatro objetivos concretos que tienen mucho de sindicato:

1. Proteger los salarios y las condiciones laborales de las trabajadoras.

2. Aportar ayudas para las trabajadoras enfermas o en paro.

3. Organizar un servicio de empleo

4. Promover el arbitraje entre empleadas y empleadores.

La organización contó con un comité ejecutivo con Paterson a la cabeza. La misma, en realidad, siguió pensando en la necesidad de crear sindicatos concretos. Y lo consiguió al poco tiempo cuando nació la National Association of Working Women.

Pero no fue el único sindicato, porque también promovió la creación de asociaciones sindicales de las empleadas en el ramo de la encuadernación, de las maquinistas de costura de Londres, de las tapiceras, de las tejedoras de lana pesada de Dewsbruy y otros distritos, de las hilanderas de Leeds y la Benefit Society for Glasgow Working Women. Ciertamente, muchos de estos sindicatos tuvieron una vida corta, pero otras en cambio consiguieron fortalecerse.

También se creó el Women’s Halfpenny Bank en 1897, es decir un banco para trabajadoras, que ofreciese préstamos a las socias, además de proporcionar un espacio para el ocio cultural y deportivo, un club de viajes al bosque de Epping en el sureste inglés, y un registro de empleo.

En el año 1875, Paterson y Edith Simcox fueron las primeras mujeres delegadas en el Congreso de Sindicatos, asistiendo a los siguientes. Fueron dos figuras claves para la lucha contra las barreras e impedimentos que sufrían las mujeres en el ámbito laboral.

La Liga se opuso al empeño que desarrollaron Thomas Burt y Henry Boradhurst de impedir que las mujeres trabajasen en las minas de carbón, uniéndose a otras organizaciones que sí defendían el derecho de las mujeres a trabajar en la mina.

En el año 1876 comenzó a salir una revista mensual, la Women’s Union Journal, pero era cara y se llevaba gran parte de los fondos de la Liga, por lo que tuvo que buscarse recursos para poder sobrevivir. En este sentido, en 1879 tuvo una deuda de 90 libras que tuvo que sufragarse con una colecta.

Al morir Paterson en 1886 la Liga pasó a ser liderada por Emilia Dilke. En ese momento la Liga dio prioridad a promover la aprobación de una legislación en favor de los derechos de las mujeres trabajadoras y en convencer a los sindicatos masculinos para que comenzaran a admitir mujeres en su seno. En 1899 la secretaria general elegida fue Mona Wilson, y en 1903 le sucedió Mary Macarthur, que imprimió un gran dinamismo a la organización. Así en 1905 ya contaba con 75.000 miembros en total, incluyendo 16.000 hombre.

Macarthur puso en marcha en el año 1906 el Sindicato de Operarias de yute, lino y afines. También puso en marcha la National Federation of Women Workers, que pasó a desempeñar gran parte de la labor que hasta el momento había cubierto la Liga, pero que, en todo caso, desarrolló a partir de entonces un gran trabajo en relación con las condiciones

laborales de los niños. Se creó un comité para examinar estas condiciones y los salarios, buscando la aprobación de reformas en este ámbito. Colaboraron personajes muy destacados, como la feminista Jane Brownlow y la socialista Margaret Macdonald. La Liga lanzó una campaña en 1915 para que las mujeres que realizaban tareas de guerra, especialmente en las fábricas de municiones, se afiliaran a los sindicatos. Al año siguiente colaboró con la NFWW, el Gremio Cooperativo de Mujeres, la Liga Laboral de Mujeres y el Gremio de Mujeres ferroviarias para establecer el Comité Conjunto Permanente de Organizaciones de Mujeres industriales con el fin de trabajar para que las mujeres trabajadoras estuvieran representadas en organismos gubernamentales.

Macarthur asistió a la Conferencia Internacional de Trabajo de las Mujeres, que se celebró en 1919, y también en la conferencia donde nació la OIT, como asesora. Estas grandes reuniones la convencieron de la necesidad de fusionar las organizaciones sindicales de mujeres con las generales. En 1921 la liga se convirtió en la Sección de Mujeres de los Trades Union Congress, con dos mujeres en su Consejo General.