La falacia de los recortes en el mundo de los “arreglos y las amnistías fiscales”
Siempre he sentido la sospecha de que cuando la derecha habla de que hay que recortar porque el gasto se dispara y no hay ingresos nos está engañando. Si, además, después de prometer que no subirán impuestos lo hacen a lo bestia, especialmente los indirectos, es decir, los más injustos por naturaleza, y no aplican una política fiscal progresiva, el engaño se convierte en mayúsculo.
En tiempos de Rajoy hubo una vez un ministro que nos hablaba de que no había dinero y que había que subir impuestos, recordando esa frase que detesto de lo de apretarse el cinturón. Recuerdo aquellos viernes después del Consejo de Ministros donde siempre había una partida de recortes. Aquello fue un austericidio, más o menos amparando desde fuera.
Pero tiempo después descubrimos que si tenías dinero y querías una rebaja fiscal para tu empresa pues pedías una cita (¿había sistema de cita previa ya?) y pagabas un dinero que era alto, no cabe duda, pero infinitamente menos de lo que te ahorrabas en impuestos. Entonces, se retocaba la ley, el decreto o la disposición correspondiente y todo solucionado. Sin lugar a dudas, el entramado supuestamente corrupto, funcionaba muy bien. Y si no se podía hacer el arreglo en ese año, te quedabas en una lista de espera para la próxima, pero lo conseguías tarde o temprano. Todo era una cuestión de paciencia o de poner más dinero.
Después estaba lo de amnistía fiscal, algo que no hizo hervir la sangre a las derechas en su momento. Al parecer, amnistiar a quienes no pagan a Hacienda es infinitamente menos importante que amnistiar a quienes atacaron la sagrada unidad de la patria. En realidad, tiene su lógica con relación a lo anterior. Algo pedagógico tiene todo esto porque así cuando nos vuelvan a hablar de lo bien que administran las cosas y hagan gala de ese infinito amor a la patria que destilan, especialmente en sus muñecas, esas tan ágiles en los teclados de despachos económicos y de despachos públicos para retocar una tasa o un impuesto, nos acordaremos del retoque del BOE y de la amnistía, pero de aquella, de la fiscal.