Besteiro y el interés de los trabajadores por la ciencia ayer, pero, ¿y hoy?

Política

Julián Besteiro teorizó sobre el interés o amor por la ciencia que tenían los obreros. En esta pieza queremos desarrollar estas ideas del intenso intelectual y político socialista y dejar algunas preguntas en el aire.

 

Sus ideas se plasmaron en un artículo con el significativo título de “Ciencia y Trabajo”, publicado en el número del primero de mayo de 1929 de El Socialista (nunca dejaremos de valorar los números del primero de mayo de El Socialista porque están verdaderamente repletos de interesantes y estimulantes aportaciones teóricas del movimiento obrero socialista).

Besteiro había comprobado que los conferenciantes que hablaban en la madrileña Casa del Pueblo siempre ponderaban el interés de los trabajadores por las exposiciones de las “verdades científicas”, pero no sólo en Madrid, ni en España, sino que esto sería un hecho general, con ejemplos evidentes entre el proletariado alemán, o en las instituciones obreras británicas, etc. El fenómeno se parecería al que se vivió en el París de la Ilustración cuando el pueblo sintió verdadera pasión por las noticias y el conocimiento. Ese interés habría sido uno de los rasgos más característicos de la Revolución francesa, como en el momento que escribía Besteiro lo era la “universal ansia de saber del proletariado organizado”. El pueblo amaba la cultura, frente al estímulo por la frivolidad de muchos “petimetres literarios”.

¿Esto es actual?, ¿siente el pueblo o los trabajadores interés por la cultura, por la ciencia? Pero, ¿de dónde nacía ese interés por la ciencia? Surgía de la propia pobreza del proletariado, de su “espíritu grande y noble”. En ese contexto la ciencia constituía un objeto de esperanza. Si los trabajadores se hubieran dejado dominar por la superficialidad y por la frivolidad no podrían sino aborrecer la ciencia. Pero en la historia de la industria moderna cada aplicación de un progreso técnico había constituido una fuente de dolor para la clase trabajadora. Claro, eso parecía cierto, pero también lo era, y siempre según Besteiro, que los obreros sabían que el maquinismo y la ciencia, que habían ocasionado en ocasiones su empobrecimiento, también ofrecían las únicas “posibilidades de su redención”. El establecimiento de esta relación o ecuación, entre el trabajo manual y la ciencia, constituía un problema y constante preocupación para los pensadores contemporáneos. Y nosotros, añadiríamos, y sigue siéndolo en nuestra era tan tecnificada y digitalizada. Para Besteiro el amor del proletariado por la ciencia era la solución al problema y uno de los rasgos del socialismo.

Ahí dejamos las reflexiones de Besteiro. ¿Podemos hacer alguna lectura actual?

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido