El desahucio de una viuda con cinco hijos en el Santander de 1924
En una anterior pieza nos hicimos eco de los problemas de la vivienda en Santander a la altura de 1924. Durante los meses de verano de ese año se publicaron en El Socialista, a través de su corresponsal en la capital cántabra, distintas columnas sobre lo que estaba pasando en relación con la vivienda.
Pues bien, en este nuevo artículo nos hacemos eco de las reflexiones de dicho corresponsal acerca del problema, y con referencia concreta a un desahucio. Comentaba como la “gente bien” abandonaba sus casas, palacios y pisos en la época estival para luego volver. No tenían problemas porque tenían casas tanto en el mar como en la tierra. Todo era suyo, “porque todo pueden pagarlo, explotando a los demás, indudablemente”. Pero dentro de la “familia de los expoliados por el capitalismo” pertenecía una viuda, una madre anciana con cinco hijos, que había sido desahuciada, teniendo que vivir en un portal de vecindad. Al final, habían sido recogidos por personas caritativas. También, de otra casa en ruinas, al desprenderse una parte del tejado, habían sido solicitados dos niños por otro vecino, deseándose se hiciera posible la vida a los demás, aunque fueran alojados en distintas moradas.
Eran ejemplos de las supuestas “delicias” que brindaba a los desheredados el “régimen de propiedad vigente”.
Hemos trabajado con el número del 26 de septiembre de 1924 de El Socialista.
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