Patriotas y antipatriotas: un ejercicio de 1910

Historia

En marzo de 1910, en la revista Vida Socialista (número 11), José López y López publicó un artículo sobre quienes eran patriotas y antipatriotas en ese momento. Hoy rescatamos algunas de sus reflexiones.

 

Decía el autor que la palabra “patriota” se aplicaba con frecuencia para enaltecer los méritos de algún ciudadano que, al parecer de otros, habría realizado hechos “bastante patrióticos”. La cuestión era saber si esos hechos eran patrióticos o no.

Para López y López ser patriótico era procurar el mayor grado de felicidad a todos los que convivían con uno. Eso sería defender la patria. Así pues, patriota, era quien procuraba el mayor progreso para el país y de sus ciudadanos, procurar que nadie tuviera que abandonarlo porque le faltase el sustento, hacer todo lo posible para que a nadie le faltase el sustento y, por lo tanto, para que desapareciese el hambre y la miseria, defender la educación del pueblo con arreglo a las leyes de la pedagogía moderna para evitar el analfabetismo, y que nadie tuviera que abandonar a sus padres para morir en la defensa de intereses de otros. Pues bien, en aquella España se aplicaba el calificativo de “patriota” al que hacía todo lo contrario.

López y López hablaba de que se señalaba como patriotas a los que poseían vastos terrenos dedicados a la caza impidiendo el trabajo de los que lo necesitaban. También eran patriotas los que empleaban la limosna como medio para terminar con el hambre, y también los que no fomentaban la escuela con el fin de mantener al pueblo como ignorante. También eran patriotas los que enviaban a millares de ciudadanos a morir a una causa que solamente beneficiaba a unos pocos (recordemos que estaríamos ya en la Guerra del Rif). Eran patriotas, por fin, los que vivían del trabajo ajeno.

Los antipatriotas serían los socialistas porque, siempre según nuestro autor, querían no el bien propio, sino el de la humanidad. Serían antipatriotas, además, porque querían hacer desaparecer la emigración, y que se cultivasen las tierras incultas, porque querían educar al pueblo con arreglo a leyes naturales con el fin de crear hombres libres para poder defender sus derechos. También eran antipatriotas porque se negaban a la guerra. En fin, los socialistas eran antipatriotas porque querían que desapareciese la sociedad burguesa donde imperaba la injusticia, la hipocresía, la miseria y el hambre, con el fin de implantar una sociedad en la que solamente se conociese el amor, el trabajo y la justicia.

Pero para López y López, los verdaderos patriotas serían los socialistas porque querrían el bien de la patria pero no de la “mezquina” de los patriotas tradicionales, sino de la patria universal, la de los oprimidos.

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