El aire

Historia

El aire es un elemento activo y masculino, como el fuego, frente a la tierra y el agua que serían femeninos y pasivos. El aire es un símbolo sutil entre el fuego y el agua, ya que resultaría de la unión de las propiedades de ambos, es decir, el calor y la humedad. Esa unión sería sinónimo de espiritualidad.

 

En algunas cosmogonías, es decir, en el relato mítico sobre los orígenes del mundo, parece que se daba prioridad al fuego como origen de todas las cosas, pero parece más generalizada la creencia del agua como fundamento porque la concentración del mismo produciría la ignición, de la que derivarían las formas de vida. El aire, además, se vincularía a tres factores, todos en relación con la creación. Es hálito vital, viento en la tempestad y, por fin, es el espacio donde tiene lugar la vida.

En masonería, recogiendo toda esta riqueza simbólica, el aire correspondería al movimiento, a la respiración que alimentaría la vida, el Oriente, a lo masculino y positivo, a lo intelectual y a la filosofía. El aire sería uno de los elementos que aparecen en la iniciación de un aprendiz con un valor purificador.

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