Las velas
Las velas están constantemente presentes en masonería porque sirven para desvelar e iluminar los secretos. La vela se asocia, por lo tanto, y como no podría ser de otra manera, con la luz y también con las estrellas.
Las velas se han empleado en todas las culturas, tradiciones y cultos. La vela elimina malos olores, sirve para celebrar, para dar un carácter de interioridad a un acto, para velar un difunto, etc. Encender una vela es todo un ritual, y en masonería es evidente. Es una manera de invocar fuerzas superiores. Por eso, en puridad solamente se debe emplear una vela para cada tarea o fin, y se debe elegir una vela adecuada, así como debe cuidarse la forma de encenderla y apagarla. Es importante la pureza de la cera de la vela, y se debe ser siempre consciente de la razón por la que se enciende.
En el templo masónico hay muchas velas y con sus propios significados. En general, como hemos explicado, se asocian a la luz. Antes de la apertura de los trabajos de una tenida ya hay una luz encendida en Oriente porque es la luz eterna, y que nunca se apaga. El ritual del encendido de las velas es fundamental en el inicio de toda tenida, y se asocia a determinadas fuerzas. Puede haber ceras de color en algunos trabajos, con significados distintos en función de sus colores. La cera, el material de las velas, también otorga simbolismo a las mismas derivado del que vimos de las abejas. Por fin, aunque esto no es común en la actualidad, lo correcto es que un templo se ilumine solamente con velas o lámparas de aceite porque la luz eléctrica es artificial. Las velas en el templo serían fuego sagrado que no debería ser sustituido.