La Asociación Masónica Internacional ante el auge del nazismo en 1933

Historia

El Comité Ejecutivo de la Asociación Masónica Internacional celebró una sesión en Bruselas en 6 de mayo, aprovechando que se celebraban allí las fiestas del centenario del Grande Oriente de Bélgica. Pero el panorama internacional no estaba para muchas fiestas.

 

En la reunión estuvo representando al Grande Oriente Español Ceferino González, Gran Secretario del Gran Consejo Federal Simbólico, aunque también asistieron como oyentes Tuñón de Lara y Arauz, que también eran miembros de este organismo.

Lo que más importante que allí se trató fue la situación en la que se encontraba la masonería en Alemania, justo cuando los nazis acababan de llegar al poder. Pero la preocupación iba más allá porque también incluía a los masones en sí, y a las personas que defendían la democracia y el espíritu internacionalista. Ya se habían desencadenado las persecuciones. Además, se consideró el riesgo que corrían países vecinos de ser invadidos y dominados por el fanatismo ultranacionalista. El mundo civilizado se encontraría, según la masonería, en una situación inquietante por la posibilidad de que estallase una próxima guerra, y se convino, en consecuencia, a que la masonería debía apelar a todos los procedimientos para hacer patentes que eran inquebrantables los ideales de la paz y su voluntad de defender esos principios en toda ocasión y con todas sus fuerzas para evitar las plagas que destruían a la Humanidad. En consecuencia, se aprobaron dos mociones de protesta:

1ª (…) Conmovido profundamente por las violencias y medidas de excepción de que son objeto en ciertos países, y particularmente en Alemania, muchas categorías de ciudadanos únicamente en razón de sus orígenes, de sus creencias o de sus opiniones. Fiel a los principios de libertad, tolerancia y justicia, que son la base de la Orden Masónica, Estigmatiza ante la conciencia humana estos procedimientos de persecución indignos de naciones civilizadas. Asegura a todas las víctimas su simpatía y su apoyo, E invita a todas las Potencias Masónicas del Globo a unirse para asegurar el respeto de los principios de libertad y de dignidad humanas, que son el honor de nuestra civilización.”

2. (…) “En presencia del desorden moral y material que actualmente presenta el mundo. Angustiado por el espectáculo de los conflictos de todo género que producen los hombres y ciertas colectividades, lanzándose unos contra otros, y que amenazan con llevar al pueblo a un nuevo estado de barbarie.

El Comité Ejecutivo de la Asociación Masónica Internacional, reunido en Bruselas el 6 de mayo de 1933, Proclama su fe en la perfectibilidad del hombre y de las organizaciones sociales, así como en el porvenir de la Humanidad y de la Civilización. Fiel a los principios básicos de la Masonería Universal, que ponen la razón por encima de los instintos y las pasiones, invita a todas las Obediencias a luchar por la implantación de una moral universal propia de todos los pueblos, aplicable en todas las condiciones y susceptible, gracias a una estrecha colaboración entre naciones e individuos, de resolver los diferentes problemas en el terreno de la paz y de la armonía.”

Nuestra fuente ha sido el número de mayo de 1933 del Boletín del Grande Oriente Español.