El socialismo español contra la acción directa (1911)
¿Qué pensaban los socialistas sobre la acción directa defendida por el anarquismo?, ¿podían colaborar socialistas y sindicalistas? Encontramos respuestas en el mes de mayo de 1911 por parte de Enrique Botana en las páginas de El Socialista (1 de mayo de 1911). Enrique Heraclio Botana (1871-1936) fue un fundamental socialista gallego, miembro del Comité Nacional del PSOE, y diputado, para ser ejecutado, con otros destacados dirigentes socialistas por los sublevados en el mes de agosto del 36. Su trabajo en el periódico obrero llevaba por título, “La acción directa y los socialistas”.
Botana expresaba que resurgían en la organización proletaria los anarquistas. En este sentido, debemos recordar que en 1910 se había creado la CNT. El autor confesaba el dominio del sindicalismo y de la acción directa, negando la acción política del proletariado. Por consiguiente, eran antisocialistas. El sindicalismo sería la solidaridad obrera voluntaria en la lucha contra el capitalismo, sería la práctica de la acción directa. La misma quería decir, y siempre según nuestro autor, revolución “à outrance”, es decir, según la fórmula, que calificaba de “antigua y desacreditada” de la huelga violenta con todas sus consecuencias.
En realidad, el anarquismo y el sindicalismo serían iguales: revolución sistemática, antiparlamentarismo y renuncia al empleo de todos los medios legales. La acción política de clase sería perjudicial, y la legislación social innecesaria como medio de mejoramiento y de evolución. La acción directa pugnaría con los medios legales, como hemos expresado. El “revolucionarismo” anarquista estaría en contra de la acción revolucionaria y evolutiva. Su oposición a las leyes chocaba contra la obra de la legislación social. Para colaborar con el sindicalismo los socialistas tendrían que renunciar a lo que eran.