Sobre el socialismo y la negación de la libertad: reflexionando con Ramsay MacDonald
El líder laborista Ramsay MacDonald reflexionaba en 1929 sobre la negación de la libertad y el socialismo. Casi cien años después nos puede ser sugerente rescatar sus ideas en estos tiempos de reacción.
Del socialismo se decía que la libertad se quebrantaría bajo el peso de sus leyes, regulaciones y uniformidades. Quienes decían esto consideraba al socialismo como una organización enorme bajo la cual el Estado se apropiaría de todas las cosas y decidiría cómo debía actuar la población, incluido cómo debía ser su descanso.
La primera contestación se basaría en que no se sabía realmente lo que era el socialismo. Si fuera tan absurdamente irracional y tan contrario a las aspiraciones humanas no querría adoptarlo ninguna colectividad humana. El socialismo sería, en tal caso, una aberración de la inteligencia humana, y lejos de ser un movimiento serio significaría solamente una curiosidad. Pero eso no coincidía con la verdadera “fortaleza intelectual de los núcleos socialistas”.
El socialismo buscaba crear las condiciones de la libertad. En realidad, solamente se había luchado por la libertad política. Para el laborista se estaba terminando en ese momento la época liberal. Esa época había sido la etapa de las clases que disfrutaban del poder económico y, por ello, habían desarrollado su pensamiento en relación con la libertad política. Ciertamente esa libertad política había conseguido acabar con ciertas desigualdades e impedimentos que el siglo XIX había heredado del pasado. Pero la libertad concebida representaba el poder económico de una minoría y en un Estado cuyas actividades políticas estaban reducidas a un mínimo.
Pero semejante concepción de la libertad no podía ser más que una cosa transitoria.