Los masones y el Estado: una reflexión en los años treinta
Como en distintas ocasiones hemos explicado la revista española Latomia de los años treinta puede ser considerada una de las publicaciones masónicas más destacadas de la agitada vida e historia de la masonería española.
En su primer número en 1932 y en su sugerente sección de “Notas varias” se realizaba una reflexión sobre los masones y el Estado que queremos glosar en este apunte y que tiene que ver con la idea de si los masones han sido subversivos o colaboradores de las estructuras institucionales y políticas.
La revista afirmaba que la francmasonería era colaboradora del Estado porque uno de los principales principios de su constitución se basaba en que no debía inmiscuirse en actos y debates políticos. Solamente se dedicaría a formar buenos ciudadanos que debían trabajar por el bien de la Humanidad, desarrollando en ellos y entre los que les rodeaban el “sentido del orden y de la legalidad”.
Era evidente que entre los masones podía y había diferencia de opiniones porque, además, la masonería dejaba a cada cual su libertad de conciencia, pero sería un principio masónico que todos estuvieran de acuerdo en un objetivo común, en la práctica de “virtudes sociales”, evitando conflictos con los poderes constituidos. Pero nosotros sabemos bien que en el proceso de revolución liberal muchos masones y logias estuvieron involucrados. La nota terminaba con una cita de Lessing, que creemos, muy sugerente: "fué siempre e índice de la estabilidad y vigor de un gobierno el que en el Estado la francmasonería goce de todas sus libertades, e inversamente prueba de su debilidad y de su escasa confianza en sí mismos, el que los Gobiernos pongan trabas a la Institución masónica."
Y, por nuestra parte, ¿no podríamos aplicar esta cita al caso histórico español? Ahí lo dejamos.